Boca sufrió una derrota que le complica el futuro. Barcelona capitalizó un contraataque con una definición del paraguayo Héctor Villalba y se impuso 1-0 en un duelo que muy bien pudo ser empate. El resultado le hará perder al elenco “xeneize” el primer lugar del grupo D de la Copa Libertadores cualquiera sea el resultado del duelo de este miércoles entre Universidad Católica y Cruzeiro , lo deja obligado a ganar sus dos partidos finales casa y le impedirá “cuidar” en los referidos encuentros para atender mejor la definición del torneo doméstico.
La tuvo complicada el elenco de Claudio Úbeda desde antes de comenzado el partido. La fuerte lluvia de la previa y del primer tiempo trastocó todos los planes. Fue todo anormal desde el vamos.
Buena parte de la pulseada se disputó en un terreno de juego inundado. Hacer circular la pelota por abajo fue imposible. En cambio, fueron demasiado posibles los roces y los golpes, favorecidos por la facilidad para deslizarse sobre el césped y por la propia actitud beligerante de los dos equipos.
Si bien ambos tuvieron una oportunidad clara para ponerse en ventaja (en el comienzo Contreras le sacó un remate a boca de jarro a Ascacíbar; y antes de los veinte minutos Castillo remató un centro atrás de Benedetto con todo el arco a su disposición y la pelota rebotó en un compañero y se desvió cuando Brey ya no tenía chances de intervenir), el primer tiempo fue una batalla. Cortada, interrumpida, y en la que Boca sufrió bajas significativas. A raíz de un choque con Castillo, perdió por lesión a su arquero Leandro Brey -ya no tiene a Agustín Marchesín- antes de la mitad del primer tiempo. Pasada la media hora, por golpear en el piso a un rival, además fue expulsado Ascacíbar.
Otra vez los de Úbeda tuvieron que debatirse en inferioridad numérica. Y se la “bancaron” bastante bien. En tiempo agregado, por un golpe a Leandro Paredes, fue expulsado Milton Celiz y la presión se alivió.
En el complemento, en la medida en la que el terreno se normalizaba, el partido se puso más favorable a Boca, más peligroso con espacios que los locales. Tras gran pase de Aranda, Merentiel falló delante de Contreras. Minutos más tarde, Zeballos definió mal delante del arquero una notable habilitación de Paredes.
Boca fue en busca de la definición. Y a los 27′ quedó mal parado en un tiro de esquina a favor. Delgado falló un pase y Barcelona metió una réplica letal. La manejó con inteligencia Quiñonez y la definió con precisión el paraguayo Villalba para establecer el 1-0 definitivo.
De este modo, el elenco “xeneize” quedó empatado en puntos con Cruzeiro y Universidad Católica, que hoy juegan entre sí. Y nada podrá cuidar en las dos fechas finales si quiere clasificar y luego ganar el grupo.
La Capital