En casi un mes de entrenamiento desde la habilitación, ahora lo esperado es ir ganando espacio para volver a la competencia

Cuando a mediados del mes de marzo los equipos de básquet se preparaban para el inicio del torneo que organiza la ABN, todo parecía indicar un año con novedades positivas para la actividad ya que se sumaban al campeonato algunos equipos que no habían estado presentes el año anterior y el regreso a la Primera del club Huracán, equipo que durante un tiempo prolongado estuvo alejado del top competitivo a nivel local.

Tan solo por citar a la Primera, quienes estaban ya confirmados para el arranque eran Independiente de San Cayetano, Rivadavia, Villa del Parque, Huracán y Centro Vasco, este último el actual campeón vigente.

En la entidad del “Globo” Marcelo Salinas se haría cargo de la conducción técnica del plantel superior del básquet y seguía trabajando en las formativas de manera que todo parecía listo para un gran año.

Charla técnica; la que les brinda a sus dirigidos por parte del entrenador Marcelo Salinas

Está de más decir hoy, en pleno me de agosto que sucedió desde marzo hasta aquí y hoy nos ocupa el básquet desde un Angulo totalmente impensado en aquellos días: el retorno a la actividad post pandemia. Aunque el COVID-19 sigue presente y ya circula entre nosotros, con el correr de estos 5 meses la cuarentena obligatoria se fue flexibilizando y con ella las libertades, algo que se fue extendiendo a las diferentes áreas de la actividad humana, en este caso el deporte.

En virtud de ello visitamos el club de la Avenida 58 en el recinto tan caro a los sentimientos locales que tantas citas deportivas y culturales ha visto; hablamos del “Gigante” del club Huracán donde Marcelo Salinas hoy se encuentra trabajando con las diferentes divisiones del básquet y es el escenario donde las actividades deportivas como el básquet, el vóley y el patín por ejemplo entrena a diario allí.

La particularidad que tuvo Huracán es que fueron los que pusieron primera en la actividad siendo quienes dieron el puntapié inicial luego que fueran habilitados por el Ejecutivo Municipal para su regreso, y, con turnos de 50 minutos y hasta 9 alumnos más el profesor, son 10 las personas que durante ese espacio entrenan con las limitaciones impuestas por el riesgo sanitario, y esto es entrenar con tapa bocas, usar cada uno su propia pelota, no tener juego colectivo, entrenar solo de manera individual y enfocarse en la parte táctica.

En dialogo con nuestro medio, el profesor Salinas brinda detalles de cómo una hora típica en este marco desde que llegan, entrenan y se van dejando todo listo para el turno siguiente. También cuales son las expectativas de cara al futuro cercano y algunas particularidades de cómo vivieron este proceso desde el inicio del aislamiento hasta este regreso tan esperado.