El pasado sábado, falleció a los 89 años Antonio Ubaldo Rattín, una de las máximas figuras de la historia de Boca Juniors y emblema de la Selección Argentina de la década del 60.

Precisamente, por aquellos años quedó una foto para el recuerdo junto a dos glorias necochenses que escribieron grandes páginas en el fútbol: Tomás Márquez, recordado arquero que brillara en el arco de Rivadavia y falleciera el año pasado; y un jovencito Abel Aníbal Coria, quien llegara a trascender con su talento e incluso hoy sigue vigente, como actual director técnico de Estación Quequén.

Agradecimiento a Matías Zuqui por la foto de los necochenses con Rattín.

Además, el nombre de Rattín quedó inmortalizado por una tarde en Wembley: el Argentina-Inglaterra del Mundial de 1966, un partido que cambió la historia del fútbol. El “Rata” protagonizó uno de los partidos más polémicos de la historia y una reacción suya terminó impulsando la creación de las tarjetas amarillas y rojas que hoy forman parte del juego.

Fue el 23 de julio de 1966, en el viejo Wembley, cuando Argentina enfrentó a Inglaterra por los cuartos de final del Mundial. El capitán de la Selección era Rattín y a los 35 minutos del primer tiempo llegó la jugada que todavía hoy sigue siendo tema de debate.

El árbitro alemán Rudolf Kreitlein expulsó al 10 (en verdad jugaba de 5) después de una protesta. El problema era que ninguno entendía el idioma del otro: Rattín reclamaba un intérprete para poder explicarle sus quejas, mientras el juez interpretó su actitud como desafiante. En aquella época todavía no existían las tarjetas amarillas ni las rojas. Simplemente le señaló la salida.

La reacción fue histórica. El capitán argentino permaneció varios minutos dentro del campo negándose a abandonar el partido. Finalmente salió escoltado, pero antes dejó dos imágenes imborrables: retorció el banderín del córner con la bandera británica y protagonizó el recordado episodio de la sentada en la alfombra roja destinada a la realeza.

Todo este recuerdo se da precisamente a pocas horas de volver a enfrentar a Inglaterra en una instancia decisiva de un mundial, pero 60 años después de aquel episodio en Wembley. Mientras tanto, la Selección Argentina utilizó un razalete negro el sábado pasado ante Suiza para homenajear al inolvidable Rattín.