Federico Santibáñez volvió a dejar su huella en la Maratón Internacional de Buenos Aires. El atleta necochense llegó a la competencia sin encontrarse en sus mejores condiciones físicas, pero logró sobreponerse al dolor, al calor y a la humedad para completar los 42,195 kilómetros en 2h32m59s.
El resultado lo ubicó en el 29° puesto de la clasificación general, 23° entre los hombres y 10° entre los argentinos, en una edición que fue la más numerosa de la historia de la tradicional prueba porteña, con 16.384 inscriptos.
La carrera, además, presentó condiciones exigentes para los corredores: los 18° de temperatura y una humedad cercana al 90% acompañaron buena parte del recorrido, mientras que el viento también se hizo sentir en distintos sectores. En ese contexto, el necochense cumplió con el objetivo que se había planteado antes de largar.
La estrategia correcta
“En esta oportunidad no me tocó estar en la elite porque exigían marcas muy bajas y largué desde el corral C. Salí a buscar una carrera de 2 horas 35 y me encontré con un tiempo de 2.32.59. Salió un ritmo parejo, traté de aguantar toda la carrera al mismo ritmo sabiendo de que iba a estar muy bravo del kilómetro 30 en adelante”, contó Federico en diálogo con TSN Necochea.
Y así fue. “Pude sostener muy bien el ritmo hasta el kilómetro 36 y después se puso muy bravo, pero tratando de no largar nunca, metiendo cabeza sabiendo que faltaba poquito y luchándola hasta el final. Pasando gente, que eso te da un empujón anímico muy grande”, relató.
Detrás del resultado hubo también una importante cuota de esfuerzo previo. Santibáñez llegó a Buenos Aires con dolores de espalda y en uno de sus pies, por lo que durante la última semana debió trabajar junto a distintos profesionales para intentar llegar en las mejores condiciones posibles.
“No llegaba en óptimas condiciones físicas ni de entrenamiento. Hasta la semana pasada, con masajista, osteópata y mi kinesiólogo estuve evaluando y ajustando al máximo porque venía con mucho dolor de espalda y en el pie. Llegaba bastante mal en lo físico y con no mucho volumen de entrenamiento”, explicó.
Por eso, la estrategia estaba clara: no salir a buscar un nuevo récord personal, sino correr con inteligencia. “La decisión no era salir a buscar mi mejor registro personal, sino hacer una carrera inteligente y correr en 2 horas 35”, señaló.
Finalmente, el resultado superó incluso ese objetivo inicial. “Gracias a Dios me encontré con esta marca y la posición 29 en la general, 23 entre los caballeros y 10° mejor argentino. Súper contento y muy agradecido a mi familia por el apoyo de siempre, a mi entrenador y a las empresas que me dan una mano, a los profesionales que están conmigo, a mis alumnos que han estado deseándome lo mejor”, expresó.
“Fue mi octavo maratón y nos seguimos manteniendo durante 10 años, la verdad estoy muy contento”, agregó.
A sus 36 años, Santibáñez volvió a completar una de las pruebas más importantes del calendario sudamericano y, una vez más, llevó el nombre de Necochea entre los protagonistas. “Feliz de poder representar a la ciudad y entrar 10mo mejor argentino en la maratón más importante de Sudamérica”, cerró.
El atleta necochense conserva, además, la mejor marca local histórica en los 42,195 kilómetros, con 2h28m54s. Esta vez no fue en busca de ese registro, sino de una carrera inteligente que le permitiera sobreponerse a las molestias físicas y llegar hasta el final. Y lo consiguió.
AUDIO Federico Santibáñez