Con apenas 17 años, la nadadora necochense Guadalupe Angiolini atraviesa uno de los momentos más importantes de su joven carrera deportiva. Luego de conseguir la medalla de bronce en los 50 metros mariposa en los Juegos Suramericanos de la Juventud disputados en Panamá, y de competir posteriormente a nivel nacional, la deportista regresó por unos días a Necochea para descansar y reencontrarse con su familia antes de volver a La Plata, donde actualmente entrena y representa al club Estudiantes.
Más allá del logro deportivo, Guadalupe destacó el enorme esfuerzo personal y emocional que hubo detrás de esa medalla, a la que considera la más significativa de su trayectoria.
“Hasta ahora el bronce en 50 metros mariposa la considero la medalla más difícil de mi vida por todo lo que conllevó”, expresó la nadadora, todavía emocionada por lo vivido en Panamá y vestida con los colores de la Selección Argentina.
La joven surgida en el Club Huracán recordó especialmente lo complejo que resultó el cambio que afrontó el año pasado, cuando decidió mudarse sola a La Plata para continuar su desarrollo deportivo y académico.
“El hecho de cambiarme de club y ciudad, mudarme sola con 16 años y tener que hacerme cargo de la limpieza, la comida y demás, a nivel psicológico fue muy difícil. Incluso llegué a pensar en dejar de nadar”, confesó.
Sin embargo, lejos de bajar los brazos, Guadalupe logró transformar ese proceso en una motivación para seguir creciendo. “Todo eso me llevó hasta la medalla. Son muchas las cosas que esa medalla tiene detrás y por eso la considero la más importante de mi carrera”, afirmó.
Sobre la experiencia internacional en Panamá, la necochense aseguró que fue uno de los torneos más especiales que le tocó vivir hasta el momento. “Estoy muy contenta con los resultados de las tres competencias seguidas, pero lo de Panamá fue increíble. La idea era disfrutarlo y realmente lo disfruté muchísimo”, señaló.
Además, destacó la magnitud organizativa del certamen y el trato recibido por parte del Comité Olímpico Argentino. “Fue mi primer torneo con el Comité Olímpico Argentino y sentía que estaba como en un mundial, porque estaban en todos los detalles. Panamá le puso mucho amor a lo que hizo”, remarcó.
En medio de este gran presente, Guadalupe también tuvo tiempo para regresar a su ciudad y bajar un poco el ritmo después de meses de intensa preparación y competencia. “Estos días en Necochea aprovecho para descansar, ver a mi familia, a mis abuelos, a mis amigos de la escuela y dormir. Necochea es mi ciudad y la amo”, expresó con una sonrisa.
Durante su estadía fue recibida en el municipio por el intendente Arturo Rojas, junto al secretario de Turismo y Desarrollo Productivo, Matías Sierra, y el director de Deportes, Juan Ignacio Coria, quienes la felicitaron por su desempeño internacional y por representar a Necochea en la escena deportiva nacional e internacional.