Con la humildad de siempre, la del pibe de pueblo, el dulcense Lucas Silva se retiró anoche del Estadio Monumental a pura firma y foto con la gente de River, tras la goleada del equipo de Núñez por 3-0 ante Booming de Bolivia. La noche en la que el juvenil del distrito de Necochea convirtió si primer gol en Primera División.
“Silvaaaa … Silvaaaa … acá Silva por favor… qué golazo Lucaaass”, eran algunos de los gritos que se escuchaban desde la Platea San Martín Baja al retirarse River, tanto de chicos como de grandes, mostrando admiración y cariño por el juvenil de 19 años que se fue hace una década desde el Deportivo La Dulce a River, hizo todo el camino de las inferiores, el año pasado debutó en Reserva y este año, de la mano de Eduardo Coudet, fue promovido al máximo nivel.
Algunos le pedían una foto para el recuerdo y otros la firma -el autógrafo-, ya fuera en una remera, camiseta o pantalón, y ahí estaba el pibe de La Dulce, de jugar y divertirse en su localidad, a llegar a Primera y generar admiración con su fútbol, ese que ponderó el técnico de River en conferencia de prensa pos partido.
De esta manera, Silva cierra un primer semestre de 2026 de ensueño, donde formó parte de la mini pretemporada que organizó Eduardo Coudet cuando llegó, hace poco más de dos meses y medio; luego debutó ante Aldosivi (por el Torneo Apertura en el que River fue subcampeón) con un fugaz paso de 12 segundos en cancha; después debutó internacionalmente en la Copa Sudamericana con una asistencia a Lucas Martínez Quarta en Brasil ante Bragantino; el paso siguiente fue llegar a la titularidad y anoche, la noche del 27 de mayo, convirtió su primer gol, un verdadero golazo, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Sudamericana, y justamente asistido por Martínez Quarta. Solo quedará firmar su primer contrato que lo ligue a River de manera profesional, y de ahí quién sabe con cuántas cosas más nos sorprenderá este chico.