Con apenas 19 años, el necochense Matías Pedersen está a punto de cumplir uno de sus grandes objetivos: debutar en una competencia de fisicoculturismo natural. Será en agosto, cuando participe en el torneo NPC que se desarrollará en Rosario, dentro de la categoría Classic.
“Estoy por hacer mi debut en el fisicoculturismo natural, en la categoría Classic, en el torneo NPC que se realizará en Rosario el 14 y 15 de agosto”, contó con entusiasmo.
Sin embargo, el presente que hoy lo encuentra de lleno en la competencia comenzó desde un lugar muy diferente. “Hoy estoy muy enfocado en esto, pero mi historia con el fitness empezó en un lugar muy distinto. Hace un tiempo, cuando empecé el gimnasio, pesaba apenas 52 kilos, era muy flaquito y decidí que quería cambiar mi realidad. Hoy, un par de años después, estoy en 82 kilos. Metí una transformación de más de 30 kilos de puro esfuerzo, y ahí fue donde encontré mi verdadera pasión”.
Ese cambio físico también marcó un antes y un después en su vida personal. “Al poco tiempo de empezar a entrenar terminé el colegio y, como le pasa a muchos, estaba medio perdido sin saber bien para dónde arrancar. Pero el gimnasio ya me había cambiado la cabeza. Por eso, desde el año pasado decidí volcar todo lo que venía aprendiendo en la creación de contenido fitness y en las redes sociales, y hoy llevo más de un año en esto, dedicándome a motivar, inspirar y guiar a otra gente a que también logre su transformación física y mental, demostrándoles que podés cambiar si realmente te lo proponés”.
Actualmente comparte ese recorrido en su cuenta de Instagram @matiii.fitt, donde muestra tanto su propia evolución como consejos y hábitos vinculados a una vida saludable y disciplinada.
No obstante, Matías aclara que detrás de las imágenes hay mucho más que un buen físico. “Ojo, porque el culturismo y la vida fitness no solo son la foto linda que se ve en Instagram. Esta es una disciplina que depende 100% de uno mismo: nadie va a entrenar pesado por vos, nadie va a pesar la comida por vos ni meter las sesiones de cardio a la tarde cuando estás liquidado. Es cumplir con todo un entrenamiento intenso, una dieta estricta y un descanso perfecto todos los días”.
En ese sentido, reconoce que la clave no pasa por la motivación, sino por la constancia. “Les soy totalmente honesto, yo no tengo la motivación todos los días para hacerlo. Hay días en los que estás cansado y tenés que disociarte del entorno para cumplir tus objetivos, y días donde tenés ganas de mandar todo a la mierda. Pero si dependiera de tener ganas o estar motivado, me habría quedado en esos 52 kilos del principio. Lo que me mantiene en pie es la disciplina de hacer lo que tengo que hacer, con la máxima intensidad posible, incluso el día que menos ganas tenés”.
Con la mirada puesta en su primera competencia, el joven asegura que el proceso ya representa un triunfo personal. “El culturismo natural me enseñó a forjar el carácter a base de constancia y perseverancia. Llegar a Rosario con 19 años y dar mi mejor versión es la prueba de que el trabajo diario paga. Cuando encontrás lo que te apasiona, las excusas desaparecen, así que estoy listo para dejar todo arriba de la tarima. Soy muy competitivo y tengo ganas de ganar; voy a ir a dar todo y hacerlo, más que nada, por mí”.
*Gracias al Prof. Horacio Tellechea, quien realizó el video que se comparte a continuación, con el testimonio de Matías.