Por Agustín Betancor
Hoy se cumple una semana de la final del Mundial, un mundial inolvidable para todos los argentinos, que terminó con un sabor amargo por una derrota sin atenuantes futbolísticos frente a España, pero con una sensación de orgullo y felicidad por remontadas épicas y la obtención de un mundial dentro del Mundial: eliminar a Inglaterra en semifinales y mostrarle al mundo que las Malvinas son argentinas, sin dudas, un título sin trofeo para el equipo de Lionel Scaloni, creo yo, la mejor Selección Argentina de todos los tiempos, guiada por el mejor futbolista que se ha visto, Lionel Messi.
Ahora bien, a medida que fueron pasando las horas y los días de aquel partido en New Jersey, donde las lesiones, el cansancio acumulado, una expulsión y un rival más fresco sacaron lo mejor de la resistencia del campeón del Mundo en Qatar, comenzaron a aparecer videos que hacen notar que aparentemente hubo cosas que no estuvieron dentro de la normalidad en la previa del partido.
Escuchar a Lio Messi con cierto énfasis pedir “tranquilidad” y “olvidémonos de todo” a la salida del vestuario, antes de caminar hacia el campo de juego y frente a rostros abatidos como el de Lisandro Martínez o Enzo Fernández llama la atención; como así que el Dibu Martínez en el entretiempo se mostrara también muy enfático arengando a sus compañeros a jugar hacia adelante, porque solo “los cag…. juegan para atrás”. A estos dos, se les sumó un tercer video con todo el equipo en fila india, dispuesto a salir a la cancha, donde varios de los rostros estaban desencajados, el del “Cuti” Romero es el más elocuente, con suspiro de por medio.
Hasta allí eran videos sueltos, que no dejaban de llamar la atención porque es fuerte ver tan pinchado a este equipo en la previa, cuando lo que lo caracteriza es el fervor y la fortaleza por las nubes, pero esto no parecía ser argumento suficiente para asegurar que “algo pasó, esa no era la Scaloneta de siempre”, como insistían miles de usuarios en las redes.
No obstante, otros elementos empezaron a aparecer con el correr de las horas y un silencio acompasado entre jugadores, cuerpo técnico y AFA (entendible), pero mucho más llamativo, un silencio por parte de todo el periodismo deportivo corporativo, que lejos de investigar a fondo lo sucedido, se agrupó tras la idea de que “el equipo llegó fundido, España nos pasó por arriba, no le hagan caso a las teorías conspiranoicas”.
Por supuesto que no hay que demeritar al nuevo campeón del mundo, pero es un reduccionismo barato el que han hecho los colegas, y quizá en muchos casos, por temor a quedarse sin trabajo, vaya uno a saberlo. Lo cierto es que aparecieron otras evidencias que llamaron fuertemente la atención, y una pregunta por ejemplo, es qué pasó con los familiares de los jugadores.
Era común en todos los partidos de la Selección de los últimos mundiales, ver la imagen de la esposa de Messi, Antonella Rocuzzo, junto a sus hijos en todos los partidos. Así fue como lo vimos en este mundial, excepto en la final, donde no solamente no apareció ni un imagen de Antonella, sino que ni siquiera ella subió fotos a sus redes, como sí lo hizo en los anteriores juegos del equipo, y ese fue un denominador común con casi todas las familias de los jugadores. Es decir, se supone que estaban en el estadio, pero no hubo ni una sola imagen en la final.
A ello, se le suman los likes de Carolina Calvagni (esposa de Nico Tagliafico) a comentarios de usuarios en redes sobre que “algo raro pasó”, acompañado de una frase muy conocida de una canción de Fito Páez, “silencios que prefiero callar”.
Pero lo que terminó de aportar la cuota que faltaba para que confirmemos que algo raro pasó puertas adentro del vestuario, fue el posteo en redes de Alejandro Martínez, hermano del Dibu, quien sí estaba en el partido y se supo que tuvo un episodio desagradable con la seguridad de la cancha. Al comienzo de la semana, Alejandro posteó esta imagen de la película Le Mans ’66, o conocida también como Ford vs. Ferrari, donde el piloto británico Ken Miles, que va dominando la carrera, recibe una orden de arriba para levantar el pie del acelerador. La imagen del video está acompañada de la inscripción “España 1 Argentina 0” y sobre el protagonista que parece haberlo dado todo y no tener otra que acatar la orden está el rótulo de su hermano, Emiliano Martínez… a buen entendedor señores, pocas palabras.
A ello, se le suman los sucesos dentro del campo de juego: por ejemplo, nunca se conocieron los partes médicos de Cuti Romero, Lisandro Martínez y Gonzalo Montiel, de hecho éste último jugó lo más normal anoche en River-Barracas Central, solo seis días después de la final. Además, el entredicho de Messi con Ferrán Torres, el autor del gol de la final, y la pregunta de Messi: “¿Estás contento con tu gol? Lo dudo”, le dijo el rosarino; y para completar el combo de cosas raras, no se explica cómo Messi no fue elegido el mejor jugador del Mundial 2026, un verdadero despropósito por parte de la FIFA.
Qué pasó en el vestuario; qué pasó con los familiares de los jugadores; qué pasó con los lesionados sin parte médico; por qué Messi le dijo eso a Ferrán; por qué el hermano del Dibu hizo tan sugestivo posteo; por qué no le dieron el premio de mejor jugador a Messi…muchas preguntas que por ahora no tienen una respuesta lógica. El periodismo deportivo eligió preservarse antes que salir a contar la verdad, o al menos investigar un poco más, pero realmente no hay peor ciego que el que no quiere ver. Quizá, algún día salga todo a la luz.
Por supuesto, eso no quita que el Mundial se lo llevó un muy buen equipo como España, y nada puede empañar la alegría que esta selección nacional ha generado en el pueblo argentino. Han sido héroes que enseñaron valores desde el juego y la resiliencia, desde el nunca bajar los brazos y representar a su gente como verdaderos leones. Por ello, más que nada por ellos mismos, no merecían un final así, y está claro que las teorías conspirativas, a la luz de todo lo que se va viendo, no lo son tanto.