Este 11 de septiembre, en el Día del Maestro, el área de Museos del Parque Miguel Lillo recordó a Dolores Rom, quien fue la primera maestra de la incipiente ciudad de Necochea y cuya historia permanece ligada a los orígenes de la educación local.
Cuando se fundó el pueblo de Necochea, apenas trece chicos del distrito recibían educación. Por ese motivo, años antes se habían iniciado gestiones ante el director general de Escuelas de la Provincia, Domingo Faustino Sarmiento.
Finalmente, el 1º de marzo de 1883, y desafiando todas las precariedades de la época, Dolores Rom comenzó a dictar clases en lo que posteriormente sería la Escuela Nº 2: apenas tres aulas con paredes de barro.
“Mi primera escuelita tenía 10 varas de frente por 6 de fondo. Era un ranchito de adobe en el que cabían más o menos bien mis 24 primeros alumnos”, recordó años más tarde Dolores. Muchos de aquellos chicos llegaban a caballo desde las chacras vecinas.
Rom había nacido en Tandil el 31 de octubre de 1866, hija de Clemente Rom, de origen español, y Dolores Molina, uruguaya. Llegó a Necochea el mismo año de su fundación y fue dando forma, con recursos mínimos, a aquella primera escuela.
“Fui poco a poco dotando a la escuelita de lo que le hacía falta”, contó. “Puse los horarios en marcos, ordené deberes en carpetas, hice la biblioteca en el armario de lavatorio que llevara la casa”.
Uno de los momentos que más recordó fue la llegada del primer inspector. “Cuando llegó el primer inspector me di un gran susto. Recuerdo que se detuvo una volanta en la puerta y descendieron el inspector Leopoldo F. Bom y Ángel Murga, fundador del pueblo. La puertita era tan baja que debieron inclinarse para entrar. Dicté frente a ellos mi clase, con elementos intuitivos y poco tiempo después era nombrada la primera maestra oficial de Necochea”.
A más de 140 años de aquel comienzo, la figura de Dolores Rom continúa formando parte de la historia de Necochea y constituye, cada 11 de septiembre, un recuerdo impostergable para homenajear a quienes hicieron de la educación una parte fundamental de los primeros pasos de la ciudad.