Rubén Rada, una de las figuras fundamentales de la música popular uruguaya, murió este miércoles 26 de agosto a los 83 años, luego de permanecer internado durante aproximadamente un mes por una neumonía bilateral y sus complicaciones, según confirmó su familia a través de las redes sociales del artista.

En el escrito, el círculo íntimo del aclamado artista sostuvo: “Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más”.

El ingreso hospitalario del intérprete ocurrió el pasado 5 de agosto en un centro de salud de Montevideo por un cuadro “respiratorio complejo”. En el momento en que se conoció´su ingreso, se había difundido que el músico estaba con un “buen estado de ánimo” y con numerosos proyectos en marcha. 

No obstante, el historial médico de “El Negro Rada” data, en cuanto a lo más relevante, del año 2015, cuando fue somitido a una angioplastía y luego, hospitalizado durante tres días por un pico de presión.

Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rada construyó una trayectoria de más de seis décadas y fue protagonista de la evolución del candombe, el rock y la música popular del Río de la Plata.

A lo largo de su trayectoria recibió numerosos reconocimientos, entre ellos un Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2011, además de premios Gardel y Graffiti por distintos trabajos.

El artista celebró sus 80 años en 2023 con un espectáculo en el Auditorio Nacional del Sodre, donde recorrió diferentes etapas de su carrera junto a sus hijos Matías, Julieta y Lucila, también dedicados a la música.

Integró grupos fundamentales como Tótem y Opa, además de desarrollar una extensa carrera como solista, con canciones como “Las manzanas”, “Mi país”, “Cha-cha muchacha”, “Dedos”, “Blumana” y “Muriendo de plena”.

Su vínculo con la música comenzó en la infancia, cuando a los 10 años empezó a participar en comparsas de negros, lubolos y en los años siguientes pasó por la murga y el jazz. Durante la década de 1960, integró El Kinto, grupo pionero del candombe beat que compartió con Eduardo Mateo.

A mediados de los años 70 consolidó su carrera solista, que se extendió durante más de cinco décadas y abarcó una enorme variedad de estilos. Editó decenas de discos, trabajó junto a algunos de los músicos más importantes de Uruguay y Argentina y se convirtió en una figura reconocida también por su faceta de actor, conductor y animador.  Su obra trascendió las fronteras de Uruguay y tuvo una influencia decisiva en varias generaciones de artistas rioplatenses.