Un día como hoy, el 13 de junio de 1993 quedó marcado en la historia cultural de Necochea con la inauguración del Monumento al Escritor, una obra emplazada en el Parque Miguel Lillo para rendir homenaje a quienes cultivan la actividad literaria y enriquecen el patrimonio cultural de la comunidad.
La iniciativa fue impulsada por el escritor Mario Baroni y proyectada por el artista plástico necochense Santiago Giorgi, mientras que su construcción estuvo a cargo de la comuna. El monumento fue levantado a pocos metros del Anfiteatro “Pedro Arozarena”, en un sector donde ya existía un monolito con una placa dedicada a los escritores.
La ceremonia inaugural se desarrolló en un clima de emoción y reconocimiento hacia las letras locales. Del acto participaron el entonces subsecretario de Cultura, Educación y Deportes de la comuna, Juan Aloisi; el director de Cultura, Antonio Pereyra; la presidenta de la filial Necochea de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), Marta Rizzo de Baroni; y numerosos autores y referentes del ámbito literario de la ciudad.
Uno de los aspectos más recordados de aquella jornada fue la participación de la Guardia Marina, cuya presencia aportó un marco especial al evento. Tras los discursos protocolares, sus integrantes ofrecieron diversos cuadros coreográficos que sumaron colorido y atractivo a una celebración que reunió a vecinos, artistas y representantes de la cultura local.
A 33 años de aquel acontecimiento, el Área de Museos del Parque Miguel Lillo recuperó este valioso recuerdo a través de su habitual espacio dedicado a las efemérides, poniendo en valor un monumento que continúa siendo símbolo del reconocimiento de Necochea hacia la creación literaria y sus protagonistas.