Este 28 de marzo se cumplen 45 años de la inauguración del emblemático monumento del globo terráqueo del Rotary Club en Necochea, una obra que con el paso del tiempo se convirtió en un símbolo de servicio, compromiso comunitario y pertenencia, ubicado en la esquina de 58 y 57.
Desde el área de Museos del Parque Miguel Lillo se recordó la fecha en su habitual espacio de efemérides, rememorando aquel acto realizado en 1981, en el marco de la segunda jornada de la XI Conferencia del Distrito 492 de Rotary Internacional, que tuvo a la ciudad como escenario de un encuentro de gran relevancia institucional.
El monumento, proyectado por el Maestro Mayor de Obras Manuel Teruel, fue concebido como una representación concreta de los valores rotarios. La estructura consiste en un globo terráqueo de hormigón armado, sostenido sobre un pie de forma irregular, y rodeado por una elipse que contiene los lemas que guían la labor de la organización a nivel mundial.
Entre ellos, se destacan las frases “Dar de sí antes de pensar en sí”, principio fundamental de Rotary Internacional, y “Encontramos tiempo para servir”, lema elegido por el presidente de la institución en funciones al momento de su inauguración. La obra se completa con cuatro mástiles ubicados en la parte posterior, todo emplazado sobre una plataforma que realza su presencia en el entorno natural del parque.
A más de cuatro décadas de aquel acontecimiento, el globo terráqueo continúa siendo un punto de referencia para vecinos y visitantes, no solo por su valor artístico, sino también por el mensaje que transmite: la importancia del servicio desinteresado y el compromiso con la comunidad.
La evocación de esta fecha invita a reflexionar sobre el legado de las instituciones intermedias en la construcción de la identidad local y en el fortalecimiento del tejido social, manteniendo vivos los valores que dieron origen a obras que trascienden generaciones.