En su tradicional espacio de efemérides, el Área de Museos del Parque Miguel Lillo recordó este 12 de septiembre el fallecimiento del Dr. Emilio Ferreyra, una de las personalidades que dejaron una profunda huella en la historia de Necochea y, especialmente, en el desarrollo de la salud local.

Ferreyra murió el 12 de septiembre de 1946, después de atravesar una larga dolencia. La crónica periodística de la época lo describía como un “caracterizado vecino” y destacaba que con su desaparición se iba un hombre cuya existencia había marcado toda una etapa de la vida lugareña.

Su vínculo con Necochea se remontaba a más de medio siglo, convirtiéndolo en un protagonista de buena parte de la historia de la ciudad durante las primeras décadas del siglo XX.

Como reconocimiento a su trayectoria, años más tarde el Hospital Municipal de Necochea adoptó su nombre. La institución, que actualmente es el principal efector de salud pública del distrito, mantiene así vigente la memoria de quien fuera una figura estrechamente ligada a los orígenes y al crecimiento de la atención sanitaria local.