El área de Museos del Parque Miguel Lillo compartió las efemérides correspondientes a este 26 de abril, una fecha que remite a hechos significativos en la historia urbana y social de la ciudad.
Uno de los hitos destacados se remonta a 1929, cuando se concretó la apertura de la Plaza Dardo Rocha, espacio que con el tiempo se transformaría en uno de los principales puntos de encuentro de la comunidad. En aquellos años, la irrupción del transporte automotor comenzó a modificar de manera sustancial la fisonomía urbana, impactando también en los espacios públicos. Como consecuencia de este proceso, la plaza fue primero dividida en dos sectores y posteriormente en cuatro manzanas, al ser atravesada por las avenidas 58 y 59.
Con el paso de las décadas, la Plaza Dardo Rocha se consolidó como un lugar emblemático para los necochenses. Allí conviven espacios de recreación, como los tradicionales juegos infantiles, con sitios de memoria y reflexión, como el Paseo de la Memoria. Además, cada 12 de octubre se convierte en el epicentro de los festejos por el aniversario de la ciudad, reafirmando su valor simbólico y cultural.
Por otra parte, la fecha también recuerda un hecho clave en materia de infraestructura: en 1942 finalizaba el último hormigonado del camino que une Necochea con Juárez, específicamente en la losa ubicada debajo del puente del Ferrocarril Sud. Esta obra representó un avance significativo en la conectividad regional, facilitando el tránsito y fortaleciendo los vínculos entre localidades.
De esta manera, el 26 de abril reúne episodios que reflejan tanto la evolución del espacio urbano como el desarrollo de la infraestructura, dos aspectos fundamentales en la construcción de la identidad de Necochea.