La policía realizó un allanamiento en la madrugada de este jueves que ab detener a José Eduardo Amezcua, alias “Bebe”, quien se encontraba prófugo desde hace un año y medio cuando se fugó de un calabozo de la Comisaría Segunda de Quequén

Esta acusado de ser uno de los autores materiales que junto a otros dos sujetos que fueron condenados, participó a principios de 2017 del secuestro extorsivo de Gonzalo Muñoz.

El individuo de 37 años y con antecedentes penales tenía orden de captura internacional. Pudo ser atrapado luego de una investigación que demandó cuatro meses de trabajo para tener la certeza que se encontraba en una quinta de 107 entre 66 y 74. Cuando ingresaron los policías estaba oculto en el entretecho de la vivienda y no opuso ningún tipo de resistencia ante la superioridad numérica de los efectivos que lo redujeron.

Desde la fuerza de seguridad revelaron que la propiedad contaba con varios perros que advertían cualquier tipo de movimientos extraños en el lugar.

Por el caso de secuestro extorsivo Amezcua había sido detenido en el mismo lugar de hoy, pero en mayo de 2017. De un calabozo de la seccional segunda se fugó a mediados de junio de ese mismo año cuando violentó el candado de la puerta de rejas.

Para ese entonces ya se encontraba detenidos los otros dos autores, Lucas Félix Gentile y Juan Alberto Condenanza, apodado “Culín ambos cuentan con amplios antecedentes penales.

En septiembre último, a través de un juicio abreviado (previo acuerdo del fiscal y la defensa) el Juez Mario Juliano condenó a Condenanza a 10 años de prisión, mientras que la pena para Gentile fue de tres años y seis meses de cárcel.

El secuestro de Gonzalo Muñoz ocurrió en la madrugada del sábado 7 de enero de 2017 en una vivienda del Barrio Los Tilos. En el lugar se hizo presente un sujeto armado y de manera violenta se retiró con el joven.

La víctima fue trasladada hasta un inmueble del Barrio San Martín y luego trasladada a otro del mismo complejo habitacional donde recibió una brutal golpiza. En esas circunstancias un familiar recibió una llamada donde se le exigía la entrega de doscientos mil pesos y medio kilo de cocaína como rescate para la liberación con vida del joven.

En las horas posteriores Muñoz fue dejado atado y con varias heridas en un descampado cercano al predio del CAAN.

Actualmente, “Bebe” Amezcua se fue alojado en una celda de la Comisaría Primera siendo inminente su traslado a la Unidad Penitenciaria de Batán.