Una intervención que demandará varios meses de trabajo sostenido pero que permitirá reconstruir uno de los accesos más importantes de la ciudad y consolidar un verdadero corredor vial seguro para vecinos, trabajadores, transporte y actividad logística.
Esta obra representa además una definición institucional: entender que el crecimiento portuario debe ir acompañado por inversiones concretas que mitiguen externalidades y mejoren el entorno urbano de las comunidades que conviven diariamente con la dinámica operativa del puerto.