Un 28 de agosto de 1931, la inspección de las obras de Puerto Quequén fijaba en 23,5 pies la profundidad de la boca de entrada. Por entonces, aquel calado ya representaba un avance significativo y permitía la entrada con facilidad de los barcos de ultramar que comenzaban a operar en la estación marítima.
Noventa y cinco años después, aquella cifra adquiere una dimensión especial al mirar el camino recorrido por el puerto del distrito. Es que desde 2019, Puerto Quequén se convirtió en el puerto más profundo de la Argentina, luego de concretarse una de las obras más trascendentes de su historia.
El dragado de profundización a 50 pies comenzó el 15 de abril de 2019 y concluyó el 25 de noviembre de ese mismo año. La obra permitió alcanzar calados superiores a los 15 metros en el interior portuario y mayores a 15,60 metros en el canal exterior, mejorando sustancialmente las condiciones para el ingreso y egreso de grandes buques.
Por entonces, el actual intendente Arturo Rojas se encontraba al frente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén y destacaba la importancia de una obra que había sido planificada durante años y que fue financiada íntegramente por el sector privado.
“Esta es una obra planificada desde hace muchísimo tiempo. Una obra pública financiada en su totalidad por el sector privado”, señalaba Rojas, al tiempo que remarcaba que se trataba de una muestra de articulación entre el sector público y el privado, con beneficios para Necochea, su hinterland, la Provincia y el país.
La profundización de 2019 significó un verdadero salto para la estación marítima, fortaleciendo su perfil como puerto granelero de aguas profundas y proyectándolo también hacia un futuro multipropósito, con mayor previsibilidad y competitividad para las operaciones.
Pero la historia de esa búsqueda comenzó mucho antes. Este 28 de agosto se cumplen 95 años de aquel registro de 23,5 pies en la boca de entrada. Una cifra que, vista desde el presente, permite dimensionar cuánto cambió Puerto Quequén y cómo, casi un siglo después, aquellos primeros pasos terminaron dando lugar a uno de los puertos más profundos y estratégicos de la Argentina.