En su habitual espacio de efemérides, el área de Museos del Parque Miguel Lillo recuerda que un 22 de septiembre, pero de 1978, el histórico edificio de la villa balnearia de Necochea comenzó una nueva etapa al convertirse oficialmente en el Hogar para personas mayores “Alejandro A. Raimondi”, función que mantiene hasta la actualidad.
La transformación se concretó a partir del decreto 3507 y, poco más de un mes después, el 25 de octubre de aquel año, recibió al primer contingente de adultos mayores.
Sin embargo, la historia del lugar se remonta varias décadas atrás. En 1923, Leopoldo Bard, diputado nacional de la Unión Cívica Radical, impulsó la creación de una Colonia Marítima de Niños Débiles destinada a chicos de la ciudad de Buenos Aires. El proyecto se concretó en un predio donado por Carlos Díaz Vélez y la construcción quedó a cargo de la Dirección de Arquitectura de la Nación.
Los primeros planos estuvieron en manos de los arquitectos René Villeminot y Walls, mientras que la ampliación realizada durante la década de 1930 fue dirigida por el arquitecto Hortal.
Finalmente, la institución abrió sus puertas en 1928, con la llegada de los primeros niños acompañados por el entonces director del Hospital Tornú de Buenos Aires, el doctor Alejandro Raimondi, cuyo nombre quedaría ligado para siempre a este espacio.
Con el paso de los años, el histórico establecimiento fue cambiando su función y, desde aquel 22 de septiembre de 1978, se convirtió en el Hogar de Ancianos “Alejandro A. Raimondi”, ubicado en el sector comprendido entre las calles 2 y 4 y 71 y 75.
Así, cada 22 de septiembre representa una fecha significativa para recordar la historia de una institución que, a lo largo de casi un siglo, atravesó distintas etapas y generaciones, manteniendo su vínculo con la comunidad necochense.