En el marco de un plan de jerarquización y modernización de los centros de salud del distrito, el Hospital Municipal José Irúrzun de Quequén concretó este martes un avance estratégico para su funcionamiento operativo: la instalación y puesta en marcha de un nuevo generador eléctrico de 90 KVA.

La incorporación de este equipamiento permite dar respuesta a una demanda histórica del centro asistencial, asegurando la continuidad del suministro de energía ante cualquier interrupción del servicio público y garantizando el funcionamiento ininterrumpido de áreas de alta sensibilidad, como los quirófanos y los sectores destinados a la conservación de medicamentos y vacunas.

⚡ Automatización y mayor seguridad operativa

A diferencia de la aparatología anterior —que exigía una maniobra de activación manual por parte del personal ante cada apagón—, el dispositivo instalado cuenta con un sistema de arranque automático e instantáneo. Su autonomía queda supeditada únicamente a la provisión de combustible, lo que aporta estándares superiores de previsibilidad, respuesta y seguridad en la atención de los pacientes.

De manera complementaria a la llegada del equipo, se llevó a cabo una renovación integral del tendido eléctrico general:

  • Obras exteriores: Se instalaron nuevos tableros de control, medidores y se tendió cableado subterráneo, sumado a la actualización completa de la acometida eléctrica para incrementar la potencia disponible del edificio.

  • Renovación interior: Cuadrillas técnicas ya avanzaron en el readecuamiento del cableado interno sobre un tercio de la superficie hospitalaria, en el marco de una obra de gran magnitud que continuará por etapas debido a la antigüedad de las instalaciones.

🤝 Articulación público-privada

La concreción del proyecto fue el resultado de un concurso de precios y de un trabajo coordinado entre el sector público y la comunidad organizada de Quequén:

Mientras que la Municipalidad de Necochea financió la compra del generador de 90 KVA, la Cooperadora del Hospital Irúrzun asumió la ejecución de la obra edilicia y de adaptación eléctrica, la cual demandó una inversión aproximada de 30.000 dólares reunidos a través del aporte solidario de empresas locales, comercios y vecinos del distrito.

Con estas mejoras estructurales, el nosocomio quequeñense fortalece de manera sustancial la calidad de sus servicios esenciales y brinda mayores garantías operativas a todo el equipo médico y a los usuarios del sistema de salud pública.