Un informe de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires y que incluyó a Necochea y Quequén entre los distritos relevados confirmó que seis de cada diez hogares consultados afronta deudas por cumplir a partir de préstamos requeridos mediante distintas vías y que, según detallaron, tienen como principal finalidad atender necesidades de alimentación y vivienda.

Los gastos esenciales están a la cabeza del destino de esos fondos que, en su mayoría, son requeridos a instituciones bancarias mediantes distintas alternativas. En particular las tarjetas de crédito y sus opciones de cuotas y, si no, alguna variante de las líneas de créditos en vigencia.

“Hemos tenido un incremento importante de consultas por este tema, en particular durante los últimos 60 días”, afirmó Eduardo Carnicero, delegado de la Defensoría del Pueblo en Mar del Plata y reconoció que es la problemática que predomina entre los casos que se atienden en esta dependencia.

El tema del endeudamiento ha ganado presencia en el debate público desde mediados de la semana pasada e incluso desde el gobierno nacional han advertido que en una situación de libre mercado hay propuestas y condiciones que se ofrecen y que la gente toma, aun cuando a veces suelen ser con algunos indicadores exagerados y abusivos.

Este informe provincial da cuenta que la situación de necesidad de recurrir a préstamos se hace aún más notoria y necesaria en aquellos grupos familiares donde hay algún integrante que requiere condiciones de cuidado, aspecto en el que aparecen situaciones de discapacidad, enfermedad o adultos muy mayores o con cuatros complejos.

La billetera no da abasto para pagar los aumentos.

De más 1400 consultas realizadas en casi un centenar de municipios surge que 56,6% de los hogares acudió a un préstamo durante los últimos doce meses y que, de ese total, el 73,5% aún no logró saldarlo, aun cuando en el 40% de los casos se destina hasta la mitad de sus ingresos generales para cumplir con las cuotas en tiempo y forma, siempre en la medida que se pueda.

El dato que quizás más sorprende es que el 56,9% de los hogares que pidió un préstamo lo hizo para cubrir gastos vinculados a la alimentación, necesidad básica por excelencia. Otro 30% lo destinó a cuestiones de vivienda, un 29,5% para pagar servicios y 28,5% para cubrir los gastos de servicios de salud.

La cuestión que preocupa es que más de la mitad recurrió a opciones que no son bancarias, con lo que han quedado expuestos a tasas aun más altas condicones mucho más difíciles de cumplir y también una relación mucho más tensa y de menor flexibilidad frente al atraso, lo que implica presiones o mayores costos por mora.

Entre los deudores se vuelve notorio el predominio de familias nucleares, en su mayoría encabezadas por mujeres que tienen a cargo sus hijos. En este caso puntual se advierten endeudamiento entre el 82,1% de las consultadas que, frente a la necesidad, en su mayoría han recurrido a prestamistas o circuitos informales de financiamiento.