A las 19 pasará por nuestra ciudad y, si no hay nubes podrá apreciarse perfectamente según informó el reconocido aficionado a la exploración espacial Ignazio Magnani en las redes sociales.

La ISS se desplaza cada día sobre nuestros cielos a una altura de unos 400 kilometros. Su capacidad para reflejar la luz del sol hace posible que la podamos contemplar fácilmente. Su superficie mayormente acerada la convierte en el segundo objeto más brillante en la noche, después de la Luna y por delante de Venus. Para observarla de la mejor manera posible hay que seguir estos sencillos consejos:

La ISS debe estar iluminada por el sol, es decir, fuera del cono de sombra de la Tierra.

El sol debe estar a no menos de 10 grados bajo el horizonte o, en otras palabras, debe haberse puesto por lo menos 40 minutos antes o deben faltar más de 40 minutos para que salga.

En su paso, la ISS debe elevarse más de 5 grados sobre el horizonte. A menos de 5 grados no es visible por la distorsión que genera la atmósfera.