El 28 de mayo de 1980 quedó inaugurado en el paraje Los Manantiales el entonces denominado Puente Teniente General Pedro Eugenio Aramburu, una obra clave para la conectividad de Necochea y Quequén que, con el paso de los años, pasó a llamarse “Domingo J. Taraborelli”.

La efeméride fue recordada por el área de Museos del Parque Miguel Lillo, en su habitual espacio de rescate histórico y memoria local, destacando que la estructura fue construida por la empresa Burgwardt y Cía. y que logró resistir las fuertes inundaciones registradas durante abril y mayo de aquel año.

La inauguración del puente se produjo en un contexto particularmente complejo para la ciudad. Apenas unos días antes, había colapsado el Puente Ezcurra, arrastrado por una de las crecidas más abruptas y recordadas en la historia de Necochea, situación que puso en evidencia la necesidad de garantizar nuevas conexiones viales seguras entre ambas márgenes del río.

Dos décadas después de aquella inauguración, el nombre del puente fue modificado oficialmente. La Ley Provincial 12.480, aprobada por la Legislatura bonaerense el 13 de julio de 2000, sustituyó la denominación “Puente Teniente General Pedro Eugenio Aramburu” por la actual de “Puente Intendente Municipal Domingo José Taraborelli”.

La decisión provincial tomó como antecedente un proyecto de resolución aprobado por el Honorable Concejo Deliberante de Necochea en sesión ordinaria del 8 de octubre de 1999, mediante el cual el cuerpo solicitó formalmente el cambio de nombre a las autoridades bonaerenses.

A 46 años de su inauguración, el puente continúa siendo una de las estructuras más representativas de la ciudad y un símbolo de la reconstrucción y el crecimiento de Necochea tras una de las etapas más difíciles provocadas por las inundaciones.