Un día como hoy, pero hace 90 años, la costa necochense fue escenario de un trágico suceso marítimo. El vapor griego “Maroula”, que había zarpado la noche anterior con la intención de enfrentar un fuerte temporal del sur, naufragó a cuatro millas al este del puerto.

A pesar de los esfuerzos de la tripulación por mantener al barco a flote, las adversas condiciones climáticas y marítimas resultaron insuperables. Las anclas, que inicialmente lograron sujetar el buque, se soltaron sucesivamente, dejándolo a la deriva. Impotente ante la furia del mar, el “Maroula” fue arrastrado hacia la costa hasta encallar con su proa dirigida hacia tierra firme.

El pedido de auxilio lanzado desde el Maroula fue recepcionado desde el boque de la Armada Argentina, Belgrano, en Mar del Plata, que partió de inmediato para prestar ayuda.

Pero el temporal también fue impiadoso con esta nave y una gran ola barrió la cubierta, arrastrando al mar a dos tripulantes que nunca más fueron encontrados.

La fuerza del viento y las olas golpearon incesantemente al barco, haciéndolo girar hasta quedar paralelo a la orilla. En esta posición, el casco quedó totalmente expuesto al embate del mar, sellando así su destino.

Este naufragio es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y de los riesgos que enfrentan los marinos en su labor. La historia del “Maroula” se suma a la larga lista de naufragios que han marcado la historia de nuestra costa.

Con información del Área de Museos