Sabido es que el voto es obligatorio hasta los 70 años. Sin embargo, algunos eligen seguir siendo parte de la democracia, más allá de la edad como en el caso de este vecino que se acercó a votar en el Instituto n° 31.
Apoyado en su bastón y con una elegancia admirable, camina hacia la mesa de votación para elegir, como seguramente ha hecho a lo largo de toda su vida, cuando las intermitencias de la historia de nuestro país así lo permitieron.
