Entre los pasillos del Complejo Casino de Necochea, en el centro de una fuente y con el mar como telón de fondo, una figura femenina parece contemplar el horizonte. La Dama del Mar, una de las esculturas que forman parte del paisaje de la ciudad, fue inaugurada un día como hoy, el 12 de octubre de 2009, en el marco de un nuevo aniversario de Necochea.
Su presencia invita a imaginarla como una guardiana del Atlántico, apostada sobre una lomada frente a la costa necochense. Con una estética que remite a la tradición nórdica, la obra tiene una historia ligada a la comunidad danesa local, que impulsó su construcción a través de una comisión especialmente conformada para concretar el proyecto.
La iniciativa fue aprobada por ordenanza en 2008 y se materializó al año siguiente. La artista Lorena Pérez estuvo a cargo de la escultura, que quedó oficialmente inaugurada el 12 de octubre de 2009, sumándose a los festejos por el aniversario de la ciudad.
La Dama del Mar guarda una semejanza con la célebre Sirenita de Copenhague, la escultura emplazada sobre unas rocas en la costa de la capital danesa e inspirada en el personaje del cuento del escritor Hans Christian Andersen. Sin embargo, debido a que no se permiten réplicas de aquella obra, la versión necochense recibió un nombre propio: Dama del Mar.
Desde entonces, la figura permanece entre las fuentes y los senderos del Complejo Casino, en un rincón donde el arte, la historia de la comunidad danesa y el paisaje costero se encuentran. Una presencia que, en cada aniversario de Necochea, invita a detenerse y redescubrir parte del patrimonio que acompaña la identidad de la ciudad.