Hay lugares que forman parte del paisaje de una ciudad desde hace tanto tiempo que parece que siempre estuvieron allí. La Iglesia Santa María del Carmen es uno de ellos, aunque guarda un dato que muchos necochenses quizás desconocen: el templo que hoy se encuentra frente a la Plaza Dardo Rocha no fue el primero.
Este 4 de septiembre se cumplen 143 años de aquella primera inauguración. Fue en 1883, apenas casi dos años después de la fundación de Necochea, cuando los fieles católicos celebraron una verdadera fiesta en la joven ciudad. Hubo procesión por las calles, salvas de cañones y una ceremonia encabezada por el sacerdote y capellán Manuel Rodríguez Álvarez, quien bendijo el templo y pidió el amparo de la Virgen.
Pero aquella primera iglesia era muy diferente de la imponente parroquia que conocemos hoy. Se trataba de una pequeña capilla construida con ladrillo y cal, ubicada detrás del actual templo, sobre la calle 60.
Recién el 6 de julio de 1897 comenzó la construcción del edificio que terminaría convirtiéndose en uno de los grandes símbolos arquitectónicos y religiosos de Necochea, en el predio de calle 61 frente a la Plaza Dardo Rocha.
Desde entonces, la Iglesia Santa María del Carmen —patrona de la ciudad— se convirtió en parte inseparable de la postal necochense. Una historia que, como recuerdan desde el Área de Museos del Parque Miguel Lillo en su habitual espacio de efemérides, comenzó con una pequeña capilla y terminó dejando una huella mucho más grande en la identidad de la ciudad.