La localidad de Nicanor Olivera – Estación La Dulce, perteneciente al partido de Necochea, celebra este domingo 12 de abril un nuevo aniversario de su fundación. En este 2026, la comunidad arriba a los 118 años de vida, reafirmando su identidad y el arraigo de generaciones que forjaron su crecimiento a lo largo del tiempo.

El pueblo fue fundado el 12 de abril de 1908, a partir de la llegada del ferrocarril y la cesión de tierras de la Estancia La Dulce por parte de los hermanos Olivera. La estación ferroviaria, inaugurada en agosto de 1907 como parte del ramal Tres Arroyos-Lobería, fue determinante para el nacimiento y desarrollo de la localidad, convirtiéndose en un punto estratégico para la región.

Conocida popularmente como “La Dulce”, en referencia directa a la estación, la localidad mantiene viva su historia en cada rincón. Su nombre oficial, Nicanor Olivera, rinde homenaje al propietario de la estancia homónima, cuya familia impulsó el loteo de las tierras para dar origen al pueblo.

Los orígenes se remontan aún más atrás, cuando en 1862 Olivera llegó a la zona, entonces denominada Malal Tuel, con un rodeo de ganado y estableció allí el casco de su estancia. Décadas más tarde, sus hijos Domingo, Pablo y Adolfo decidieron avanzar con la fundación del poblado, en un contexto marcado por el auge ferroviario.

El día fundacional estuvo signado por la llegada de la primera formación ferroviaria con compradores interesados en adquirir las 17.500 hectáreas que salieron a remate a través de la firma Bullrich y Cía. La subasta se realizó en un galpón donde funcionaba el negocio de Adolfo Ianuzzi, y convocó a pobladores de distintas localidades, en su mayoría provenientes de Tres Arroyos, entre ellos inmigrantes daneses, italianos y gallegos.

Con el correr de los años, la comunidad fue consolidando sus instituciones. Arturo Ignacio se desempeñó como el primer delegado municipal, mientras que en 1913 comenzó a funcionar el servicio telefónico brindado por la empresa “La Bahiense”. En materia educativa, las primeras escuelas fueron la Nº 11 Lainez y la Nº 5, pilares en la formación de generaciones de vecinos.

El desarrollo social también tuvo su impulso con la creación de entidades deportivas y culturales. El Club Juventud Unida Progresista fue la primera institución de este tipo, seguido por el Club Porteño en 1918. Asimismo, la presencia de la colectividad danesa dio lugar al Centro Cultural Argentino Danés, reflejando la diversidad de orígenes que caracterizó a la población.

Hoy, a 118 años de su fundación, La Dulce continúa siendo una comunidad que honra sus raíces, celebra su historia y proyecta su futuro, manteniendo vivo el espíritu de aquellos pioneros que apostaron por su crecimiento en el corazón del distrito de Necochea.