El Paraje La Negra, en el partido de Necochea, conmemora por estas horas un nuevo aniversario de su origen, íntimamente ligado a la llegada del tren. Fue entre el 27 y el 28 de marzo de 1909 cuando se inauguró su estación ferroviaria, dando inicio a la vida de este pequeño pero significativo punto del interior del distrito.
A 117 años de aquel suceso, vale recordar que la estación formó parte del ramal del Ferrocarril del Sud —luego integrado al Ferrocarril General Roca— que unía las localidades de Gardey y Defferrari. En torno a ese nodo ferroviario comenzó a gestarse el paraje, que se consolidó como un punto intermedio estratégico entre Alfredo Fortabat y Claraz, impulsado principalmente por la actividad agrícola de la región.
Como ocurrió en tantos rincones de la provincia, el tren no solo significó conectividad, sino también el nacimiento de comunidades. La Negra creció al ritmo de la producción rural y del movimiento ferroviario, convirtiéndose en un espacio de encuentro para trabajadores, productores y familias que forjaron su identidad a lo largo de las décadas.
En este nuevo aniversario, desde la Municipalidad destacaron la importancia de mantener viva la memoria de estos parajes que forman parte del entramado histórico del distrito. “Queremos abrazar al querido paraje La Negra, recordando aquel 27 de marzo de 1909 cuando el ferrocarril marcaba el inicio de su existencia”, expresaron.
El dato distintivo de esta efeméride es que, casi en simultáneo, también nacía la localidad de Juan N. Fernández, cuya fundación se recuerda el 28 de marzo de ese mismo año. De esta manera, 1909 quedó marcado como un período clave para el crecimiento y desarrollo del interior del partido de Necochea.
A más de un siglo de aquellos primeros pasos, La Negra continúa siendo un símbolo del pasado ferroviario y del espíritu rural que caracteriza a la región, manteniendo viva una historia que comenzó con el silbato de un tren y el esfuerzo de su gente.