Los precios de los combustibles continúan en alza en todo el país y generan preocupación entre consumidores y sectores productivos. Según advirtió Patricio Delfino, presidente de la cámara de expendedores de combustibles, los incrementos se están aplicando de manera diaria en los surtidores.

“Los combustibles suben medio punto porcentual por día, entre 0,9% y 1%”, explicó, al detallar que este esquema de aumentos constantes impacta directamente en los precios finales.

En ese contexto, el gasoil común acumula una suba cercana al 15% en lo que va de marzo, cifra que trepa al 20% si se toman en cuenta los últimos días de febrero. El resto de los combustibles presenta una evolución similar.

La situación es aún más marcada en el segmento mayorista, donde los aumentos superan el 25% y, en algunos casos, se acercan al 30%, especialmente en sectores como el agro y la industria.

Delfino señaló que este escenario responde, en parte, al contexto internacional y a la política de precios atados al valor del petróleo. “El barril pasó de 60 o 65 dólares a picos cercanos a los 120”, indicó.

Sin embargo, el dirigente consideró que la situación actual ameritaría medidas temporales para amortiguar el impacto en el mercado interno. Entre las alternativas, planteó la posibilidad de aplicar un “desacople” momentáneo de los precios internacionales o implementar herramientas como el denominado “barril criollo”, que fija un precio tope.

Otra de las opciones mencionadas es la reducción de la carga impositiva sobre los combustibles. “Cuando suben los precios, también aumenta la recaudación del IVA y de tasas como la vial. Una medida posible sería bajar esas alícuotas para aliviar el impacto”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que una reducción del IVA o de las tasas municipales podría funcionar como un mecanismo de compensación, tal como se ha implementado en otros países ante subas bruscas del petróleo.

A pesar del contexto actual, Delfino destacó que las perspectivas energéticas del país son positivas, con una balanza comercial favorable y proyectos de inversión en desarrollo que apuntan a consolidar a la Argentina como exportador de energía.