Uno de los momentos más emotivos de la gala por el 30° aniversario de la Unicen en Quequén fue el homenaje a Marcela Mastrocola, quien se jubiló recientemente después de dedicar más de dos décadas al crecimiento de la sede, donde se desempeñó como prosecretaria.
Mastrocola recordó que fue la primera generación de universitarios de una familia trabajadora y que pudo estudiar gracias a la existencia de una universidad pública cercana.
“Y eso me cambió la vida. Me cambió la vida a mí, le cambió la vida a mi familia, a mis hijos”, expresó ante los presentes.
También reflexionó sobre la necesidad de defender la educación pública y agradeció a sus compañeros, a los vecinos y a su familia por acompañarla durante tantos años.
Antes de finalizar, retomó el desafío planteado por Sureda con una frase que sintetizó el espíritu de la jornada: “Fuerza, que tenemos que llegar a ser facultad”.