Como parte de su habitual difusión de hechos históricos vinculados a la identidad local, el área de Museos del Parque Miguel Lillo compartió las efemérides necochenses correspondientes a este 21 de febrero, destacando dos acontecimientos que forman parte del patrimonio cultural e institucional de la ciudad.
Uno de los hechos más recordados en esta fecha ocurrió en 1922, cuando abrió sus puertas la emblemática Confitería La Armonía. Este tradicional espacio supo convertirse con el paso de los años en un punto de encuentro social para vecinos y visitantes, siendo protagonista de innumerables momentos de la vida cotidiana necochense. Su presencia quedó ligada a la historia urbana y al crecimiento de la ciudad, consolidándose como uno de los comercios más representativos de su época.
Dos décadas después, el 21 de febrero de 1942, se concretó otro hito significativo con la inauguración oficial del Museo Bromatológico Municipal “Gral. Mariano Necochea”. Desde su apertura, este espacio se destacó por su valioso contenido educativo, con una colección compuesta por 250 piezas reproducidas, 450 piezas exhibidas y más de 400 leyendas explicativas que acompañaban el recorrido.
Este museo, concebido con un fuerte perfil formativo, tuvo como objetivo principal difundir conocimientos vinculados a la bromatología y promover la concientización sobre la calidad y seguridad de los alimentos, constituyéndose en un ámbito de referencia dentro de la comunidad.
Desde el área de Museos se continúa trabajando en la preservación y difusión de estos hechos históricos, con el propósito de fortalecer el vínculo entre la comunidad y su pasado, revalorizando los espacios, instituciones y protagonistas que contribuyeron a forjar la identidad de Necochea.