Como cada año, el querido Víctor Ale y su familia, reciben a Papá Noel en la mueblería de 57 y 64. Allí, los pequeños pueden acercarse a dejar su cartita, tomarse una foto y conocer al hombre que llega en trineo desde el Polo Norte.

En la foto que ilustra la crónica, Cloe conoce por primera vez a Papá Noel y, a juzgar por su carita, no le ha gustado tanto. Tiene sentido, es recién su segunda Navidad y aún no sabe que ese señor es el que le dejará alguna sorpresa abajo del Arbolito.

Papá Noel estará todos los días recibiendo a los pequeños en ese clásico comercio de la ciudad.

Cloe conoce a Papá Noel

Cuál es la verdadera historia de Papá Noel

La figura de este bondadoso personaje fue inspirada en San Nicolás de Bari, un santo que vivió entre los siglos III y IV después de Cristo.

Varias historias de Nicolás refieren a su relación con los niños, lo cual ayudó a moldear a Papá Noel en torno a su figura. Una vez regaló bolsas de oro a unas muchachas que sin esta dote no podían casarse. La leyenda refiere que lo hizo en secreto, durante la noche, les dejó en su habitación las bolsas de regalo. Algo similar a la imagen del 24 de diciembre a la noche.

En 1931 llegó la campaña que Coca-Cola le encargó al dibujante Haddon Sunnblom. Fue a partir de ahí que se universalizó la imagen de Papá Noel tal como se la conoce. Y eso fue lo que generó rechazos en los últimos años.

Se lo ve como una figura surgida de Estados Unidos y exportada al resto del mundo, que mercantiliza el sentido religioso de la Navidad. Varios países de Europa central plantearon su rechazo y aseguran que corresponde poner en primer plano al Niño Jesús: es un hecho que, en la liturgia cristiana, Santa Claus ni siquiera forma parte del pesebre.