Antes de plantar un árbol hay un trabajo menos visible: conseguir que instituciones diferentes puedan mirar un mismo territorio y decidir qué hacer juntas.

Es 10 de septiembre, esa lógica tuvo dos escenarios. En la Escuela Primaria N.º 31, el equipo de Forestación Inclusiva de Puerto Ciudad mantuvo un encuentro con la comunidad educativa para coordinar la forestación de las veredas, el patio y el predio lindero. Allí la transformación comienza por planificar.

En el Campo Scout de Necochea, la otra mitad de la historia ya puede verse. Junto con la Cooperativa de Trabajo, Servicios y Mantenimiento Necochea Ltda., se avanzó en el desmalezado y acondicionamiento del sector de huerta y en la terminación de la estructura del invernáculo, con el cerramiento de techos y paredes con nylon.

Una escuela y un campo scout. Planificación y ejecución. Dos lugares diferentes unidos por una misma forma de trabajar.

Ahí está el sentido de Forestación Inclusiva: no limitar la intervención a plantar o acondicionar un espacio, sino generar vínculos para sostener lo construido. Escuela, organizaciones y trabajo cooperativo dejan de ser actores aislados y pasan a integrar una acción compartida.

Es también una manera concreta de entender Puerto Ciudad: extender el vínculo puerto-ciudad mediante articulación territorial y convertir coordinación institucional en acciones verificables.

Porque un árbol puede tardar años en dar sombra. La red que deberá cuidarlo empieza a construirse mucho antes.