Las intensas lluvias y las ráfagas de viento registradas ayer dejaron diversas consecuencias en distintos puntos de la ciudad. Uno de los incidentes más destacados ocurrió en la intersección de las calles 57 y 32, donde un árbol de gran porte cedió y terminó obstruyendo completamente la calzada.
Ante esta situación, el equipo de Defensa Civil se desplazó rápidamente hasta el lugar para coordinar las tareas de remoción. Tras un intenso operativo que incluyó el trozado del tronco y el retiro de las ramas, se logró despejar la vía.
Aunque el peligro inmediato fue controlado, se recomienda a los vecinos y conductores circular con suma precaución por la zona, ante la posibilidad de que el suelo permanezca inestable o existan restos de follaje en el asfalto.