Con el objetivo de generar conciencia y reducir una de las conductas de mayor riesgo al conducir, el municipio, a través del Observatorio Vial Municipal, lanzó una nueva campaña destinada a desalentar y erradicar el uso del teléfono celular mientras se maneja.

Bajo una consigna tan simple como contundente, la iniciativa busca poner el foco en una realidad cada vez más frecuente en las calles: la distracción digital al volante. “¿Qué tan importante era ese WhatsApp?”, plantea la campaña, invitando a reflexionar sobre las consecuencias que puede tener una acción que muchas veces parece inofensiva.

Desde el Observatorio Vial remarcaron que manejar requiere tener el 100% de la atención puesta en el camino y que apartar la vista del tránsito durante apenas tres segundos puede resultar determinante. De hecho, explican que mirar el celular durante ese lapso mientras se circula a 40 kilómetros por hora equivale a recorrer una cuadra completa sin observar lo que sucede delante del vehículo.

La campaña advierte sobre algunas de las principales consecuencias de esta práctica. Entre ellas, la pérdida de capacidad de reacción ante situaciones imprevistas, como un vehículo que frena de manera repentina, un animal que cruza la calle o un niño que desciende de la vereda.

Asimismo, señalan que bajar la mirada hacia la pantalla genera desvíos involuntarios en la trayectoria del vehículo, aumentando el riesgo de cruzarse de carril o impactar contra un cordón. A ello se suma la pérdida de percepción del entorno, dejando de registrar señales de tránsito, cambios de semáforos, espejos retrovisores o zonas escolares.

“Manejar no es un juego. Prestar atención puede salvar vidas”, es otro de los mensajes centrales de la campaña, que apunta a promover hábitos de conducción más seguros y responsables.

Como recomendación, desde el área indicaron que, ante la necesidad de responder un mensaje o realizar alguna gestión urgente, lo correcto es detenerse y estacionar en un lugar seguro. También aconsejan utilizar sistemas de manos libres únicamente para llamadas indispensables y evitar conversaciones prolongadas, ya que la distracción mental también afecta la capacidad de reacción.

La propuesta busca interpelar a conductores de todas las edades y reforzar un mensaje clave: ningún mensaje, notificación o llamada vale más que la propia vida o la de los demás.