Cada 20 de julio se conmemora el nacimiento del doctor Emilio Ferreyra, una de las personalidades más destacadas de la historia de Necochea, cuyo legado permanece vigente a través de su incansable labor en la salud pública, la educación y la vida institucional de la ciudad.

Ferreyra nació el 20 de julio de 1871 en la provincia de Catamarca. Tras trasladarse a la Capital Federal para estudiar Medicina, llegó a Necochea —aunque no se conocen con certeza los motivos que lo trajeron a la ciudad— y aquí desarrolló gran parte de su vida profesional y política.

Su compromiso con la comunidad comenzó tempranamente. Desde 1903 se desempeñó como comisionado escolar y posteriormente se incorporó a las filas de la Unión Cívica Radical, fuerza política desde la cual fue designado comisionado municipal en 1917.

Además de su participación en la vida pública local, tuvo una destacada trayectoria legislativa. Fue diputado de la provincia de Buenos Aires durante los períodos 1919-1921 y 1936-1940, mientras que en 1931 fue elegido senador nacional, aunque la anulación de aquellos comicios le impidió asumir la banca.

Su mayor legado, sin embargo, quedó ligado a la medicina. En 1898, impulsado por la Sociedad de Beneficencia “Protectora de los Pobres”, se inauguró el Hospital General Díaz Vélez, del que Ferreyra fue su primer director. Décadas más tarde, también fue designado como el primer director del Hospital Municipal, inaugurado el 1º de diciembre de 1943, aunque su delicado estado de salud no le permitió desempeñar esa función como hubiera deseado.

El doctor Emilio Ferreyra falleció el 11 de septiembre de 1946, a los 75 años. En reconocimiento a su trayectoria y a su permanente compromiso con la salud de la comunidad, el principal establecimiento sanitario de Necochea lleva hoy su nombre, perpetuando el recuerdo de quien dedicó gran parte de su vida al servicio de los necochenses.