La memoria de la necochense Ana “Anita” Peralta Rondanina, la joven de 15 años que el pasado 16 de julio perdió la vida en un trágico siniestro de tránsito en la Ruta 88, llegará a la pantalla grande con el estreno nacional de su documental.

La cita cinematográfica está programada para el jueves 12 de noviembre de este año a las 19:20 en una de las salas del Teatro Toledo de Necochea, ubicado en la intersección de la avenida 75 y 58.

La adolescente era una apasionada jugadora de vóley en Once Unidos, ciudad a la que viajaba con frecuencia desde Necochea para entrenar y competir en torneos oficiales.

Anita Peralta

Su fuerte vinculación deportiva y personal tejió un estrecho lazo entre ambas comunidades costeras, que acompañaron de forma masiva a su familia durante su internación en terapia intensiva.

El proyecto cinematográfico, titulado Anita, una luz que no se apaga, surgió tras una propuesta aceptada por su madre, Andrea Rondanina, durante una entrevista radial. La iniciativa busca no solo recordar la calidez y los sueños de la deportista, sino también transmitir un mensaje de concientización a los adolescentes y promover mejoras en la infraestructura vial.

Con la dirección de Fabián Pérez Battaglini, la producción de Marina Turletto y el montaje de Gustavo Carlos (“Chapa”), la película abordará con sensibilidad las circunstancias del siniestro vial. De este modo, la producción aspira a visibilizar la problemática de la Ruta 88, una arteria clave para el tránsito entre Mar del Plata y Necochea, con el fin de prevenir futuros accidentes.

El evento contará con entrada libre y gratuita, aunque se prevé solicitar la colaboración voluntaria de un alimento no perecedero destinado a instituciones de bien público. Ante la gran repercusión que causó la convocatoria entre familiares, amigos, deportistas del circuito marplatense y vecinos de la región, los organizadores evalúan sumar una segunda función.

Bajo el lema “Los sueños también dejan huellas”, la historia de Anita Peralta Rondanina reafirma cómo el deporte y el amor de dos ciudades entrelazadas por el dolor pueden transformar la tragedia en un mensaje transformador y perdurable.

Ahora Mar del Plata