Li-Meng Yan es una viróloga china que escapó en abril a los Estados Unidos. Presentó un estudio junto a otros dos médicos en la plataforma Zenodo donde asegura que el Coronavirus fue producto de una creación voluntaria del hombre.
El trabajo se titula: “Características inusuales del genoma del SARS-CoV-2” que sugieren una modificación de laboratorio sofisticada en lugar de la evolución natural y la delimitación de su ruta sintética probable”.

El virus, señala, “muestra características biológicas que son inconsistentes con un virus zoonótico natural”.
“La secuencia genómica del SARS-CoV-2 es sospechosamente similar a la de un coronavirus de murciélago descubierto por laboratorios militares en la Tercera Universidad Médica Militar (Chongqing, China) y el Instituto de Investigación de Medicina del Comando de Nanjing (Nanjing, China)”.
“La unión al receptor (RBM) dentro de la proteína Spike de SARS-CoV-2, que determina la especificidad del huésped del virus, se asemeja al del SARS-CoV de la epidemia de 2003 de una manera sospechosa. La evidencia genómica sugiere que la RBM ha sido manipulada genéticamente”.
“El SARS-CoV-2 contiene una escisión de furina único en su proteína Spike, que se sabe que mejora enormemente la infectividad viral y el tropismo celular”.
“La pandemia de COVID-19 causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 ha provocado más de 910.000 muertes en todo el mundo y una destrucción sin precedentes de la economía mundial. A pesar de su tremendo impacto, el origen del SARS-CoV-2 sigue siendo misterioso y controvertido.
La teoría del origen natural, aunque ampliamente aceptada, carece de apoyo sustancial. Sin embargo, la teoría alternativa de que el virus puede provenir de un laboratorio de investigación está estrictamente censurada en revistas científicas revisadas por pares. No obstante, el SARS-CoV-2 muestra características biológicas que son incompatibles con un virus zoonótico de origen natural.
En este informe, describimos la evidencia genómica, estructural, médica y de la literatura que, cuando se considera en conjunto, contradice fuertemente la teoría del origen natural. La evidencia muestra que el SARS-CoV-2 debería ser un producto de laboratorio creado utilizando los coronavirus de murciélago ZC45 y / o ZXC21 como plantilla y / o columna vertebral. Sobre la base de la evidencia, postulamos además una ruta sintética para el SARS-CoV-2, lo que demuestra que la creación en laboratorio de este coronavirus es conveniente y se puede lograr en aproximadamente seis meses.
Nuestro trabajo enfatiza la necesidad de una investigación independiente sobre los laboratorios de investigación relevantes. También aboga por una mirada crítica a ciertos datos publicados recientemente, que, aunque problemáticos, se utilizaron para respaldar y afirmar un origen natural del SARS-CoV-2″.