El nuevo esquema arancelario impuesto por el gobierno de Donald Trump establece dos categorías principales de tarifas: un arancel universal del 10% sobre todas las importaciones y aranceles diferenciados para 60 países, con tasas que oscilan entre el 10% y el 46%, según el país de origen.
Aunque la administración Trump argumenta que estas medidas impulsarán la industria nacional y reducirán el déficit comercial, la realidad es que tanto empresas como consumidores enfrentarán un escenario de aumentos de precios que afectará a múltiples sectores.
Productos con mayor impacto en precios
La lista de bienes que verán un encarecimiento es extensa y abarca desde productos de uso cotidiano hasta artículos tecnológicos y automóviles. A continuación, se destacan algunos de los sectores más afectados:
Tecnología y dispositivos electrónicos: Equipos como iPhones y otros productos electrónicos fabricados en China, Taiwán y Corea del Sur experimentarán un alza en sus precios debido al arancel del 34% aplicado a las importaciones chinas. Aunque Apple ha trasladado parte de su producción a India, los productos de este país también estarán sujetos a un arancel del 26%, lo que dificultará evitar el encarecimiento.
Industria automotriz: Los vehículos importados, especialmente los provenientes de Alemania y Japón, estarán sujetos a un arancel adicional del 10%, sumado al 25% ya vigente. Esto podría incrementar el costo final de compra en rangos de entre 2.500 y 20.000 dólares, dependiendo del modelo y su origen. Además, la industria automotriz estadounidense también podría resentirse debido al encarecimiento de piezas importadas.
Ropa y calzado: Con un alto porcentaje de prendas y calzado en EE.UU. provenientes de países como China, Vietnam y Bangladesh, los nuevos aranceles recíprocos de hasta el 46% impactarán directamente en los precios de venta. Empresas como Walmart y Target podrían trasladar estos costos a los consumidores, aumentando el precio final en sus tiendas.
Alimentos y bebidas: Productos básicos como café y chocolate, importados de Brasil, Colombia y Costa de Marfil, sufrirán incrementos de hasta un 21% debido a los aranceles aplicados a estos países. Asimismo, bebidas como el vino italiano y francés, así como el whisky escocés, también se verán encarecidos por la imposición de tarifas sobre importaciones de la Unión Europea y el Reino Unido.
Muebles y artículos para el hogar: Con China y Vietnam como dos de los principales exportadores de muebles a EE.UU., la aplicación de aranceles recíprocos encarecerá productos de marcas tanto económicas como premium, afectando el sector del mobiliario.
Impacto en los consumidores
La consecuencia inmediata de esta política será una subida generalizada de precios en distintos sectores. Aunque Trump sostiene que estas medidas a largo plazo reducirán costos, los expertos advierten que el efecto inmediato será un incremento de la inflación y una merma en el poder adquisitivo.
Se estima que el hogar promedio en EE.UU. podría enfrentar un aumento de hasta 2.000 dólares anuales en gastos debido a estos aranceles. Esto limitará la capacidad de consumo y obligará a las marcas a reestructurar sus estrategias de precios para mitigar la caída en las ventas.
Desafíos para empresas y marcas
Las compañías deberán encontrar formas de compensar los costos adicionales sin perder competitividad. Los minoristas, en particular, se verán obligados a revisar su cadena de suministros y optimizar su estructura de precios. Para aquellas empresas que dependen de productos importados, como la industria tecnológica, de indumentaria y de electrodomésticos, la presión sobre los márgenes de ganancia será considerable.
Sin embargo, los fabricantes nacionales podrían beneficiarse de la reducción en la competencia extranjera. No obstante, un aumento en los costos de insumos importados podría generar escasez de materiales clave y afectar la producción local.
Consecuencias para otros países
El impacto de estos aranceles se extiende más allá de EE.UU., afectando especialmente a naciones con una fuerte relación comercial con el país. Entre los más perjudicados se encuentran China, Vietnam, Bangladesh, India y varias economías europeas.
China enfrentará un arancel recíproco del 34% sobre sus exportaciones.
Vietnam sufrirá tasas de hasta el 46%, mientras que Bangladesh enfrentará un 37%.
Brasil y Colombia verán afectadas sus exportaciones de café y cacao debido a los nuevos aranceles.
La Unión Europea, con tarifas del 20% sobre maquinaria, alimentos y bebidas, verá un encarecimiento de productos emblemáticos como vinos, quesos, aceite de oliva y whisky en el mercado estadounidense.
En contraste, Argentina se encuentra en una posición relativamente más favorable, con un arancel del 10%. Aunque el impacto en sus exportaciones no será nulo, la menor tasa en comparación con países vecinos como Brasil o México podría brindarle una ventaja competitiva en sectores como la agricultura y la ganadería.
Y es que aunque la estrategia de Trump busca corregir los desequilibrios comerciales, su aplicación traerá consigo efectos colaterales significativos. El encarecimiento de bienes esenciales, la presión inflacionaria y el reto para las empresas de mantener su competitividad marcarán un escenario de incertidumbre económica en el corto plazo.
Fuente: Ámbito