El obispo monseñor Ernesto Giobando, informó que tras las Pascuas se procederán varios cambios de sacerdotes en la parroquias de la Diocesis de Mar del Plata.
Por ejemplo en el presbítero Walter Pereyra será el cura párroco de Nuestra Señora de la Merced en Quequén.
Además en Lobería, el padre Julio Malla dejará la Parroquia “Nuestra Señora del Carmen”  y será reemplazado por el presbítero Gastón Maximiliano Frías Narváez.
El sacerdote Maximiliano Frías tiene 38 años, nació en Mar del Plata y se formó en el Seminario San José de La Plata, “como la mayoría de los sacerdotes de la Diócesis”, destacó.
“Me ordenó monseñor Marino el 13 de diciembre de 2013, estuve primero en la Parroquia La Sagrada Familia y San Luis Orione, del puerto de Mar del Plata”, relató el sacerdote.
Permaneció en Mar del Plata hasta que fue designado vicario parroquial de Santa María del Carmen y se hizo cargo de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Nueva Pompeya, en Necochea.
En 2023 asumió como sacerdote de la Parroquia Cristo Resucitado de Mar del Plata.