En una de las jornadas de mayor expectativa en el Juzgado Correccional N.º 1 de Necochea, Marcos Aprea, imputado por la muerte de Germán Appella, prestó declaración indagatoria y brindó su versión de los hechos ocurridos la madrugada del 20 de junio de 2024.
Durante un extenso testimonio, el joven acusado de homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor bajo los efectos del alcohol respondió a los interrogatorios de la Fiscalía a cargo del Dr. José Cipoletti, de la querella y del magistrado interviniente.
La versión del imputado sobre el siniestro
Aprea relató ante el tribunal el momento exacto en que se produjo el impacto sobre la traza urbana:
“Circulaba a una velocidad normal cuando de repente observó ‘un bulto’ sobre la avenida 42. Realicé un volantazo, detuve el vehículo metros más adelante y recién al descender advirtió que había atropellado a dos personas”, sostuvo durante su exposición.
En su descargo, el acusado afirmó que permaneció en la escena hasta el arribo de los patrulleros, que intentó comunicarse con el servicio de emergencias 911 y remarcó que en ningún momento consideró darse a la fuga. Respecto del consumo de sustancias, declaró que durante la noche únicamente había ingerido una copa de bebida alcohólica en la Fiesta de la Cerveza.
Pericia toxicológica: 2,41 gramos de alcohol en sangre
A pesar de los dichos del imputado en el recinto, uno de los pilares de la acusación fiscal y de los abogados querellantes radica en los resultados del examen de laboratorio incorporado en la causa.
La pericia toxicológica oficial determinó que Aprea conducía con 2,41 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del trágico atropello, un nivel que supera ampliamente los límites legales y que constituye una prueba clave para la definición de la condena.
Pedido de perdón en la sala
Sobre la última etapa de su comparecencia, el imputado se dirigió directamente a los allegados de la víctima que presenciaban la audiencia:
“Fue un accidente. Si pueden perdonarme, les pido que no me vean como un asesino, sino como una persona que tuvo un accidente”, concluyó.
El debate oral continuará en las próximas jornadas con la recepción de nuevos testimonios y la exhibición de peritajes mecánicos antes de dar paso a las rondas de alegatos.