La causa que investiga la muerte de Bautista Coronel ocurrida el 31 de octubre en el playón de estacionamiento de al avenida 2 frente al Complejo Casino, registró en las últimas horas una novedad de especial trascendencia: una pericia psiquiátrica oficial concluyó que el adolescente imputado por el homicidio (Aaron Ezequiel Comaschi) no se encontraba en condiciones de dirigir sus actos ni comprender las consecuencias de los mismos al momento del hecho investigado, conclusión directamente vinculada con los presupuestos de inimputabilidad previstos por el art. 34 inc. 1° del Código Penal.

La pericia había sido expresamente solicitada por el abogado defensor Federico Adler al momento de ofrecer la prueba para el juicio. La medida fue admitida por el Tribunal y tuvo por objeto analizar, entre otras cuestiones, el desarrollo intelectual y madurativo del adolescente, la eventual existencia de alteraciones cognitivas o psiquiátricas y, especialmente, su capacidad para comprender el alcance de sus actos y dirigir sus acciones.

El estudio fue realizado por el Dr. Juan José Beltrami, perito oficial especializado en Psiquiatría Infanto-Juvenil, Director del Cuerpo Técnico Auxiliar de Mar del Plata y especialista de reconocida trayectoria en el ámbito provincial. Para elaborar su dictamen, Beltrami analizó documentación vinculada a la causa, entrevistó a familiares de Comaschi y realizó personalmente dos entrevistas y exámenes psiquiátricos al adolescente, además de recurrir a técnicas auxiliares de evaluación.

Las conclusiones fueron categóricas. Beltrami determinó la existencia de dificultades cognitivas vinculadas con la comprensión, percepción, control de impulsos y juicio y concluyó expresamente que “al momento de ocurrir los hechos que se investigan no estaba en condiciones de dirigir sus actos y comprender las consecuencias de los mismos”. El especialista recomendó, además, la realización de tratamiento psicológico y psiquiátrico.

Piden la inmediata liberación de Comaschi

Conocido el resultado, el abogado Federico Adler presentó inmediatamente un pedido de libertad ante el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil, sosteniendo que la aparición de esta prueba científica oficial constituye un elemento nuevo de extraordinaria relevancia que modifica sustancialmente el escenario procesal sobre el cual se venía manteniendo la prisión preventiva de Comaschi.

La defensa destacó especialmente que no se trata de un informe de parte, sino de una pericia oficial producida por disposición del Tribunal y realizada por un especialista del Poder Judicial de reconocida trayectoria en psiquiatría infanto-juvenil, cuyas conclusiones inciden directamente sobre la capacidad de Aaron para comprender y dirigir sus actos al momento del hecho.

Frente a este nuevo escenario, Adler sostuvo que corresponde revisar de manera inmediata la necesidad y razonabilidad de mantener privado de su libertad a Comaschi. El planteo se suma a otras intervenciones relevantes desarrolladas por la defensa durante el proceso. Entre ellas, Adler obtuvo anteriormente que la Cámara de Apelaciones modificara la calificación jurídica de homicidio agravado a homicidio simple, reduciendo sustancialmente la hipótesis acusatoria bajo la cual había avanzado originalmente la causa.

La defensa remarcó además que Aaron siempre permaneció a derecho, que no registra conductas concretas que permitan sostener riesgos de fuga o entorpecimiento y que cuenta con un importante acompañamiento familiar y profesional para continuar su proceso fuera del establecimiento de encierro. Actualmente interviene el Centro de Referencia y se encuentra organizado un dispositivo de atención psicológica y psiquiátrica particular, organizado por su familia para acompañarlo en libertad.

Asimismo, Adler recordó que Comaschi es un adolescente y que, conforme los principios específicos que rigen el sistema de responsabilidad penal juvenil, la privación cautelar de la libertad constituye una medida excepcional y de último recurso.

Hoy existe una pericia psiquiátrica oficial, realizada por un especialista de reconocida trayectoria, que concluye que Aaron no podía dirigir sus actos ni comprender sus consecuencias al momento del hecho. Frente a una prueba de esta entidad, mantener privado de libertad a un adolescente deja de encontrar justificación. Por eso solicitamos su inmediata libertad”, señaló el abogado Federico Adler.

El pedido ya se encuentra a consideración del Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil, ante el cual la defensa requirió un pronunciamiento urgente