El inicio del juicio oral y público por el femicidio de Magalí Vera estuvo marcado por un clima de alta tensión y un incidente procesal poco frecuente. Durante el desarrollo del debate, el imputado Javier Cerfoglio decidió abandonar la sala de audiencias de manera intempestiva, mientras al seguía en forma remota desde la Unidad N° 44 de Batán.
Ante esta actitud, el fiscal Marcos Bendersky reaccionó de inmediato solicitando al Tribunal Criminal interviniente el traslado compulsivo del acusado. La fiscalía argumentó que su presencia es indispensable para asegurar el derecho a la defensa y, sobre todo, para cumplir con el debido proceso en una causa de extrema gravedad institucional y social.
Garantizar el Debate
La fiscalía busca evitar que las maniobras del imputado dilaten la obtención de una sentencia. Con el pedido de traslado por la fuerza pública, se pretende que Cerfoglio sea llevado nuevamente ante los jueces.