Cuando el gobierno de Javier Milei tomó posesión en el 2023, uno de los sectores más esperanzados fue el comercio, con promesas de una reducción en los costos operativos y un aumento en el consumo gracias a la mayor confianza de los argentinos en una posible era dorada para los empresarios.
Sin embargo, tan solo dos años después, la economía no solo se mantiene lejos de las expectativas prometidas en aquel momento, sino que serían los propios comerciantes argentinos (tanto pequeño como medianos) los que están experimentando la peor parte de este nuevo periodo de crisis. Para ellos, las pérdidas serían prácticamente parte del día a día.
Pérdidas en Necochea
En el caso de Necochea, un amplio número de negocios estarían viviendo pérdidas importantes debido a lo heterogéneo del sector privado local.
No se trata únicamente de una disminución en el gasto turístico, sino también de una crisis productiva en todo lo referente al consumo.
De acuerdo a reportes, el sector minorista sería el más afectado, con comerciantes registrando caídas en las ventas de entre 30% y 70% interanuales. Estos afirman que la caída no solo sería sostenida, sino exponencial, con cada temporada de bajo consumo siendo peor que la anterior.
Los bienes de consumo masivo, como alimentos y bebidas, y los productos textiles registran la mayor caída en las ventas.
Cambio en la rutina
Para hacer frente a la situación, la mayoría de los dueños de negocios estaría llevando a cabo cambios en la rutina, la organización y la planificación estratégica, priorizando ciertos aspectos del negocio al tiempo que sacrifican otros. Algunos de los cambios que esta realizando el sector incluyen:
- Menor inversión de temporada: muchos negocios afirman que las temporadas de consumo, como el verano, habrían caído en rentabilidad, por lo que están disminuyendo las inversiones específicas como contratación de personal temporal, compra de mercancía extra y campañas publicitarias.
- Enfoque en lo indispensable: para evitar inversiones que no generen beneficios (o peor, que puedan llevar a pérdidas), los negocios están enfocándose principalmente en bienes y servicios indispensables, dejando de lado todo aquel consumo que pueda considerarse un “lujo”.
- Refuerzo de la seguridad: se ha visto un aumento en el robo de negocios, tanto interno como externo, por lo que los comerciantes están reforzando la seguridad. Las inversiones principales incluyen dispositivos de videovigilancia versátiles, como la popular cámara tipo domo, y alarmas con sensores de ruido y movimiento.
- Nuevos métodos de pago: con la moneda nacional perdiendo valor constantemente, muchos negocios están adoptando nuevos métodos de pago para favorecer el consumo diario. Actualmente, la mayoría está aceptando tarjetas de crédito, así como pagos a través de billeteras virtuales, ya que estos permiten la conversión de monedas extranjeras para preservar el valor.
El comercio en Argentina
A nivel nacional, no solo hablamos de una caída sostenida en el consumo, sino también de la desaparición de buena parte del tejido empresarial, con al menos 20.000 empresas cerrando sus puertas desde el 2024. En la provincia de Buenos Aires, se estima que se habrían perdido hasta 79.000 empleos en el mismo periodo de tiempo.
Este fenómeno no se limita a la capital del país, sino que también está ocurriendo en el resto de las provincias, con el número de cierres variando de acuerdo a cada región del país y a sus dificultades particulares.
Aquellas ciudades y pueblos que viven del turismo, por ejemplo, han experimentado una caída significativa en el número de visitantes como consecuencia del aumento en los precios y la disparidad entre la moneda local y el dólar.