Los concejales del bloque Fuerza Patria, Silvia Blanco, Marcelo Rivero y Julián Kristiansen de Fuerza Patria MDF, se trasladaron al Congreso de la Nación con un objetivo central para la agenda socioeconómica del distrito: frenar el proyecto que busca eliminar de forma definitiva los beneficios de la Ley de Zona Fría para el sur de la provincia de Buenos Aires.

Los legisladores locales mantuvieron una mesa de trabajo en la Cámara Baja junto a la diputada nacional, oriunda de Necochea, Jimena López, con quien articularon estrategias legislativas para resguardar la continuidad de los subsidios tarifarios al consumo de gas residencial y comercial en el Pago Chico.

El impacto del tarifazo en las PyMEs y los hogares

A través de un fuerte posicionamiento político, la delegación de concejales alertó que la quita de este beneficio nacional se produce en un escenario de extrema vulnerabilidad productiva y social:

  • Comercio en alerta: Desde el bloque Fuerza Patria argumentaron que, en un contexto donde el consumo nacional se encuentra completamente desplomado, la quita del subsidio se traducirá en un “impacto negativo descomunal” para la sustentabilidad del comercio local y las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) del partido.

  • Tarifas impagables: Los ediles enfatizaron el peligro que representa la llegada del invierno sin este paraguas de contención estatal. “No podemos permitir un tarifazo impagable en pleno invierno”, sostuvieron con preocupación respecto a las boletas que recibirán las familias.

  • Prioridad distrital: Los legisladores ratificaron el sentido de su viaje a la Capital Federal bajo una premisa clara de representatividad local: “¡Defender el bolsillo de los necochenses y quequenses es nuestra prioridad!”.

El Dato: El reclamo del bloque parlamentario por la continuidad de la Zona Fría coincide con la reciente preocupación expresada por otros sectores de la oposición y de la militancia barrial de Necochea y Quequén, quienes advierten que el incremento sin amortiguación en el costo del gas de red empujará a una cantidad creciente de familias trabajadoras hacia el endeudamiento doméstico para cubrir los servicios esenciales.