La franja de Gaza y el conflicto en Medio Oriente se instalaron en la agenda local a través del crudo testimonio de Victoria Pi de la Serra, invitada por la Comisión de la Memoria Militante de nuestra ciudad.
La activista arribó a Necochea para encabezar una disertación sobre la dramática experiencia que atravesó junto a una delegación internacional al intentar romper el bloqueo marítimo ilegal y acercar asistencia básica a territorio palestino.
Captura en aguas internacionales y “centros clandestinos”
Pi De la Serra explicó que las misiones humanitarias están plenamente avaladas por el derecho internacional, lo que no impidió un violento despliegue militar por parte del ejército de Israel muy lejos de sus costas:
Primer ataque (29 de abril): Las fuerzas israelíes interceptaron 22 embarcaciones civiles y secuestraron a 175 activistas en aguas internacionales. Si bien la mayoría fue liberada en Creta, dos compañeros (Saifa Bukeyev y Tiago Avila) fueron encarcelados ilegalmente en territorio israelí durante una semana sin cargos.
Segunda ofensiva (18 y 19 de mayo): El grupo residual donde navegaba la activista fue cercado a la altura de Chipre por comandos militares encapuchados y fuertemente armados.
Prisión en alta mar: “Abordaron y convirtieron los barcos militares en centros clandestinos de detención en alta mar. Nos hacían pasar por sectores de contenedores y nos armaron un patio con alambres de púa custodiado por francotiradores. Estuve 48 horas cautiva en una de esas naves antes de ser trasladada al puerto de Ashdod y luego a una prisión” relató.
Golpizas, abusos y el mensaje de Ben Gvir
Al ser consultada sobre las condiciones de la detención, De la Serra describió un escenario de violaciones sistemáticas a los derechos humanos orientadas a disciplinar al colectivo civil:
-“Pasarla mal implicó un trato humillante permanente. Hubo compañeros que sufrieron golpizas reiteradas y salieron con huesos quebrados; existieron abusos sexuales tanto en hombres como en mujeres, torturas y vejaciones. El propio ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, publicó videos de los maltratos y empujones. Lo hace como publicidad interna para su población y, hacia afuera, como un mensaje político para desalentar la solidaridad internacional con el pueblo palestino. El genocidio continúa más allá del falso acuerdo de paz de Donald Trump de octubre de 2025”.
Doce argentinos involucrados y desamparo diplomático
La activista confirmó que la delegación contó con una fuerte presencia nacional: “Fuimos 12 argentinos en total en la misión”. Cuatro de ellos completaron el trayecto final y terminaron encarcelados en celdas israelíes.
Respecto al rol de la Cancillería y el Poder Ejecutivo argentino ante el grave incidente diplomático, De la Serra fue tajante al señalar la falta de peso político en el reclamo: “No hubo contactos políticos de peso. El único contacto que tuvimos fue con personal diplomático de carrera, cuyo rol se limitó estrictamente a recabar información básica para poder transmitírsela a nuestras familias en Argentina” concluyó