La costa de Quequén está de festejo. Este domingo 1.º de noviembre, el emblemático Faro de Quequén alcanza sus 105 años de vida, consolidándose no solo como una guía indispensable para el tráfico marítimo del Atlántico Sur, sino como uno de los máximos símbolos de identidad y orgullo para la comunidad de Necochea y Quequén.

​Inaugurado oficialmente el 1.º de noviembre de 1921, el faro se yergue a escasos metros del mar con una imponente torre de hormigón armado de 54 metros de altura. Su luz, ubicada a 64 metros sobre el nivel del mar, emite destellos blancos cada 15 segundos con un alcance geográfico que supera las 25 millas náuticas (alrededor de 45 kilómetros), siendo una referencia vital para las embarcaciones que operan en la zona de Puerto Quequén.

​A lo largo de más de diez décadas, el gigante costero ha sido testigo del crecimiento portuario y urbano de la región. Administrado por la Armada Argentina a través del Servicio de Hidrografía Naval, el predio no solo conserva su función técnica original, sino que se ha convertido en una parada turística y cultural obligada para residentes y visitantes que buscan contemplar la postal más icónica del litoral bonaerense.

​En este nuevo aniversario, la luz del Faro de Quequén continúa encendida como el primer día, resguardando el mar y recordando la rica historia marítima que une a las dos ciudades.