En un clima atravesado por el silencio, la emoción y los abrazos, el Teatro Municipal Luis Sandrini fue escenario este viernes 28 de agosto de la primera proyección del documental “El Sueño de Magalí”, dirigido por Fabián Pérez Battaglini y producido por Marina Turletto. La fecha coincidió con el día en que Magalí Vera habría cumplido 36 años, transformando el estreno en un colectivo homenaje a su memoria.
La función contó con la presencia de sus padres, Felipe Vera y Stella, sus hermanos Melina, Sebastián y Fernando, familiares, amigas y vecinos. Acompañaron también el intendente Arturo Rojas, funcionarios del gabinete municipal y concejales. Entre los asistentes estuvo Andrea Rondanina (madre de Anita Rondanina), a quien la familia Vera dedicó palabras de contención y afecto. Durante el ingreso se recolectaron además alimentos no perecederos destinados a comedores comunitarios del distrito.
La reconstrucción de la persona detrás de la causa judicial
La producción audiovisual plantea desde su inicio una premisa fundamental: rescatar a la mujer, madre y amiga antes del crimen que conmovió a Necochea y Quequén.
El film comienza desde el impacto: una vista aérea de la costa necochense se ve interrumpida por la llamada al 911 que alertó sobre el ataque contra una mujer, seguido por la voz de la jueza Luciana Irigoyen Testa dictando la sentencia contra Javier Cerfoglio. Con el desenlace judicial planteado de entrada, el documental retrocede en el tiempo para adentrarse en la vida de Magalí a través de fotos, videos y relatos de su entorno.
La obra repasa su convivencia con Cerfoglio, la llegada de su hijo Benjamín y sus pasiones personales, con especial énfasis en su desarrollo dentro de la repostería, una faceta que le había permitido proyectar metas propias, cuidar de su salud y transitar un proceso de crecimiento personal.
El proceso de violencia y el mensaje de su familia
Un tramo central de la producción expone la etapa de separación y el posterior hostigamiento ejercido por Cerfoglio antes de que se retomara el vínculo. Tras la proyección, su padre, Felipe Vera, compartió una reflexión dirigida a la comunidad sobre las señales de alerta en las relaciones afectivas:
“Nunca me di cuenta de lo que era capaz este tipo”, expresó Felipe al recordar los 14 años en los que Cerfoglio frecuentó el entorno familiar. A partir de esa experiencia, dejó una recomendación orientada a la prevención: aconsejó que ante situaciones de discusión, rupturas o conversaciones que puedan representar un riesgo, las mujeres las lleven a cabo en espacios públicos donde existan terceras personas y la posibilidad concreta de pedir auxilio.
El tramo final de la historia
Hacia el cierre, el documental aborda las últimas horas de Magalí, recordando la preparación de una torta que elaboró para el casamiento de su primo y los momentos festivos compartidos con sus seres queridos antes de la madrugada fatal.
Finalmente, la narración reconstruye el ataque perpetrado por Cerfoglio y el intento posterior de ocultar el femicidio arrojando el vehículo con Magalí en su interior hacia las aguas del río. Aquella secuencia que durante meses se leyó en fojas judiciales y periciales quedó expuesta desde la dimensión humana de la víctima y la mirada de su comunidad.