El deceso de la joven Antonella Álvarez de 28 años ocurrió a principios de marzo pasado. En aquel momento, personal del Comando de Patrullas acudió a la vivienda familiar ubicada en calle 41 al 3500, donde se entrevistó con la pareja de la víctima, un hombre de 54 años. El sujeto aseguró que momentos antes la mujer se encontraba bien y que sufrió una repentina descompensación.
Poco después, la dotación médica de la ambulancia del hospital local confirmó el fallecimiento. Como ni en la vivienda ni en el cuerpo había signos visibles de violencia, el caso se abordó inicialmente como una muerte natural.
Sin embargo, los padres de la joven se presentaron ante la Justicia para denunciar sus sospechas sobre la pareja de su hija. A partir de allí, la investigación fue caratulada como “Averiguación causales de muerte”, bajo la órbita de la UFI N° 3, a cargo del Dr. Sabatini, y con intervención del Juzgado de Garantías N° 2, a cargo de la Dra. Lhez.
Con el avance de la causa, surgieron elementos que permitieron a la fiscalía inferir la participación no solo del novio de la joven, sino también de su padre, un hombre de 84 años.
Ante este escenario, el fiscal solicitó las órdenes de detención correspondientes. Efectivos de la DDI Necochea montaron guardias discretas y lograron concretar ambas detenciones.
La causa fue recaratulada como “Homicidio de una mujer cometido por un hombre mediando violencia de género (femicidio)”. La pareja de la víctima quedó imputada como autor del delito, mientras que su padre fue aprehendido en calidad de partícipe necesario. Ambos permanecen alojados en la sede de la DDI a la espera de ser indagados.
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