El mal estado de las calles en la zona de la Ribera ha pasado de ser un inconveniente cotidiano a una verdadera situación de peligro. Los vecinos manifestaron su profunda preocupación por el abandono de lascalles, señalando específicamente el tramo de la calle 82, entre 25 y 27, como uno de los puntos más críticos.
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Tras el paso de los últimos temporales, la superficie ha quedado marcada por profundos zanjones y baches que dificultan el paso de cualquier vehículo. El panorama se agrava al caer el sol: sin alumbrado público que advierta sobre las irregularidades del terreno, la zona se convierte en una “trampa” para autos, camionetas y, especialmente, para motociclistas.
“Venimos reclamando una solución desde la tormenta anterior, pero hasta el momento no hemos recibido ninguna respuesta”, expresó con indignación uno de los vecinos afectados. El reclamo no es aislado, ya que aseguran que varias de las calles laterales que descienden hacia la Ribera presentan el mismo grado de precariedad.
Ante la falta de soluciones, la comunidad solicita una intervención urgente de las cuadrillas municipales para rellenar los zanjones y nivelar el suelo. El objetivo es claro: evitar que el deterioro termine en un accidente grave que se podría haber prevenido con mantenimiento básico.